La ciudadana de 36 años fue hasta la comisaría el lunes para denunciar el hurto de su celular. Según lo dicho, ella dejó su celular enchufado al cargador en la casa de su hermana y cuando regresó, este ya no estaba, al igual que un familiar suyo. Los agentes hallaron el artefacto en la calle, a pocos metros de la casa del denunciante.
La ciudadana compartía un almuerzo de domingo familiar en casa de su hermana. Se quedó si batería en su teléfono celular y lo puso a cargar. Lo dejó allí, pero cuando volvió a revisar si había algún mensaje, el celular ya no estaba.
La denuncia la radicó el lunes y avisó a los efectivos que, al momento de la desaparición de su teléfono, uno de sus familiares había abandonado la reunión. Los agentes realizaron una búsqueda satelital mediante la cuenta de Gmail asociada al teléfono.
La búsqueda marcaba que el celular estaba cerca de la casa de la denunciante, pero no podía verse la ubicación exacta. Buscaron por horas en las cercanías hasta que, cerca de las 23:30, hallaron el LG, tirado en la vía pública.

