Un Caballero de las Artes y de la Vida. Me honró con su amistad en los últimos veinte años de vida. Amante de la lectura, la buena música, los mejores momentos y las damas buenas y bonitas, que es como lo mismo. Un ser cálido, afectuoso, de un humor muy particular: podías pasar con el de una conversación seria, una discusión -inolvidables nuestros “ideas y vueltas” sobre la historia argentina, en especial, sobre la vida de Belgrano, a salir de ésas con una broma creativa y talentosa, como lo fue el durante toda su vida. Como artista fue un grande, como profesor “lo más” según todos sus alumnos. También sus colegas docentes.

“Compañero fiel en Bellas Artes, disfrutamos junto a Daniela Gutman, Mónica Vakaruk, Ángela Ramírez, Celso Chapo, Licha Bernal viajes de estudio a la Càrcova, dictó charlas en la Biblioteca de Bellas Artes y, el año pasado su participación en Artistas que hacen Docencia fue espectacular. El mundo del arte y docencia en arte chaqueña ya te extraña”, expresó dolida Graciela Bepre, ex directora del Museo de Bellas Artes. Fue Profesor y vice rector en el Instituto Superior del Profesorado de Bellas Artes en Resistencia, Chaco. Profesor de dibujo y pintura y Docente. Fue dibujante publicitario en empresas y agencias de publicidad. Estudió en I.S.P.E.A. Bellas Artes “Alfredo Pértile”, habiendo estudiado técnico en imágenes audio visuales en UNED (España). Estudió Profesor de Pintura en ISPEABA. Si bien lo conocí de mucho antes, comencé a tratarlo asiduamente, donde trabamos una respetuosa y a la vez cálida amistad en el “Taller de Artes Sol” (yo vivía a la vuelta) en la vieja y elegante casona de la calle Arbo y Blanco casi Obligado hasta la maldita pandemia, espacio cultural capitaneado por el también queridísimo Julio Zalazar, otro gran artista -amigo en las buenas y las otras- y un infantigable trabajador de las artes y la cultura chaqueña. De allí nacieron las “pintadas callejeras” que recorrieron la ciudad y provincias vecinas (como Paso de la Patria) donde Pitty fue impulsor, partícipe y protagonista siempre. Tuve el honor de difundir cada muestra, exposición, charla o actividad que realizó durante ese tiempo, de forma individual o como parte del Taller Sol. Su “agente o asesor de prensa” (como me decía el) durante todo ese tiempo). Algo difícil porque fue siempre de muy bajo perfil, cuestión que hacía dificultosa mi labor. La humildad de los Grandes, como Fabriciano, Humberto, Julio Zalazar, Erasmo Monzón, Ricardo Nill, Schenone el inolvidable Mario Banegas y muchos otros. Me incomodaba a veces, se lo dije.

“El periodista amigo de los artistas” como exageradamente me nombraba, en público, me presentaba ante algún extraño y en las redes sociales. Casualmente, el 7 de junio, día del periodista, fue su último cumpleaños, por “estos pagos terrenales”. Gran lector, seguía atentamente mis notas y columnas en NORTE (me aconsejaba o recomendaba sobre que tema lo cuestiones escribir) y hasta podíamos discrepar con elegancia sobre ellas: esa era una de sus virtudes; pensar distinto o aportar tal o cual dato (“te olvidaste de poner que”) cuestión que obviamente, lo aceptaba con la admiración que siempre le tuve. De eso se trata la amistad, creo. Ser distintos, edades distintas, pensar diferente pero a la vez respetar al otro. Y querernos, como quien suscribe lo quiso siempre. Y Seguirá siendo así. Otra de sus cualidades era verlo iniciar una obra, sobre el lienzo, y preguntarle (preguntar, lo que hacemos o debemos hacer los periodistas o las personas que pretendemos saber más “de los que mas saben”, para ser mejores) “Qué vas a pintar, Pitty?” Y el, con su alma docente y de buen tipo explicarme si iba por un paisaje, un retrato, una abstracción. “Voy a hacer esto y voy a utilizar estos colores”. Se va un maestro, ser íntegro, un “amigo grande” de esos que uno admira, de esos que mientras preparábamos una cena, en un cumpleaños, un fin de año en el Taller Sol era capaz de entre la alegría y el jolgorio, darte un par de buenos consejos. Lo voy a recordar siempre: mi corazón triste tiene un lugar privilegiado para El y todos los momentos que tuve el honor de vivir con el Amigo y Maestro. Buen viaje querido Pitty, a pintar el Cielo de los Buenos con tu maravilloso arte”.
PD.(En las fotografías Pitty en su taller, presentando una muestra junto a quien suscribe y junto a Milo Lokett, Julio Zalazar y Sergio Santini pintando en Buenos Aires).

