Este tipo de acciones, además de ser un delito, implica un *altísimo riesgo para la vida de quienes las cometen*. Al advertir que están siendo robados, los conductores pueden reaccionar con maniobras repentinas que podrían terminar en tragedia.
No es solo una infracción, es una amenaza directa a la seguridad de los propios menores y de quienes circulan por la zona.
Frente a la reiteración de estos hechos, desde la Secretaría de Seguridad decidimos reforzar la vigilancia, aumentar los patrullajes preventivos y trabajar intensamente con el Centro de Monitoreo para identificar a los responsables.
El refuerzo de seguridad estará a cargo de la *Guardia Urbana Municipal y la Policía Local,* quienes intensificarán su presencia en los puntos críticos para prevenir nuevos hechos.
En los casos donde se confirme la participación de menores de edad, se dará inmediata intervención a la justicia y se denunciará a sus padres o tutores.
La prevención y el cuidado de la vida son prioridad.
Redoblamos el compromiso para proteger a nuestra comunidad y evitar consecuencias irreparables.

