El hecho ocurrió en una unidad de la línea 101, que cubre el recorrido entre las ciudades de Barranqueras y Resistencia.Según el relato de los testigos, una mujer con su bebé recién nacido intentó subir al micro en dirección a Barranqueras, pero al no tener saldo en su tarjeta SUBE, un joven pasajero se ofreció a pagarle el pasaje.
Sin embargo, el chofer se negó a la colaboración con un tono agresivo, obligando a la madre y a su hijo a descender de la unidad.
Las personas que presenciaron la situación expresaron su repudio y señalaron que no es la primera vez que este mismo chofer incurre en actitudes de maltrato hacia los usuarios.
Por tal motivo, decidieron formalizar la queja ante la empresa ERSA, exigiendo medidas concretas para evitar que episodios similares se repitan.

