Característico de él, su discuro fue acalorado y eufórico. Como lo viene repitiendo en sus apariciones junto a sus seguidores, dijo: “Les pido que no aflojen porque el esfuerzo vale la pena”, como cada vez que se dirige al pueblo. Y agregó también: “Avanzamos hacia las ideas de la libertad y la prosperidad o volvemos al pasado del Kirchenerismo”.
Luego de su breve paso por el lugar, volvió a subirse a la camioneta para emprender su partida yendose por avenida Paraguay.

