En la intersección de calle Formosa y avenida Rivadavia se procedió al secuestro de un carro, tirado por un equino, en el que se trasladaba una persona. El procedimiento se llevó a cabo en conjunto con la Policía Rural, que es la encargada de trasladar al animal y ponerlo a resguardo hasta que la Justicia determine su destino.
Además, durante el fin de semana, se incautaron dos caballos que circulaban sueltos por la vía pública, poniendo en riesgo su seguridad y la de las personas que transitaban por el lugar. Ambos fueron interceptados en avenida Sabín. Se labró el acta correspondiente y estarán bajo custodia, a la espera de ser restituidos en el caso de identificar al propietario con certificado de tenencia.
Desde el Municipio recuerdan que la Ordenanza 13.812, artículo 132, prohíbe la circulación de carros a tracción a sangre animal, procediendo al secuestro del vehículo y el resguardo del equino.

