Según informaron fuentes policiales, el personal del complejo advirtió la ausencia del animal y alertó de inmediato a la Comisaría local. Los efectivos iniciaron un rastrillaje en la zona y siguiendo un hilo de sangre que se extendía varios metros desde el perímetro del zoológico, lograron reconstruir el recorrido de los autores.
El rastro se prolongó aproximadamente 500 metros hasta un baldío situado en las inmediaciones. Allí los uniformados encontraron restos del animal, vísceras y diversos elementos utilizados para su faenado, lo que confirmó que el procedimiento se realizó de manera improvisada y a plena luz del día o durante la noche reciente.
Durante las tareas de investigación, la Policía logró identificar a dos posibles responsables, quienes fueron aprehendidos en las cercanías y trasladados a la dependencia policial para ser puestos a disposición de la Justicia. Ambos quedaron detenidos mientras se continúa con la investigación para establecer si actuaron solos o contaron con apoyo de terceros.
Las autoridades del Complejo Ecológico expresaron su preocupación por el episodio, no solo por el daño a la fauna protegida, sino también por la gravedad que representa el ingreso de desconocidos al predio y el nivel de impunidad con el que actuaron.
La causa avanza bajo la carátula de sustracción y faenamiento de animal en cautiverio, y no se descartan nuevas medidas en las próximas horas.


