La investigación por el robo de numerosos artículos del interior de una vivienda de una mujer, derivó en allanamientos en el barrio Popular, donde el delincuente que perpetró el hecho, había vendido los objetos. Pero en medio de los cateos, la policía encontró en el interior de la mochilita de un niño, que iba a ser llevado por su padre a la casa de su abuela, 104 dosis de cocaína ocultas. Hay dos mujeres supeditadas y una causa federal que se abre, confirmaron ayer fuentes oficiales.
La denuncia fue formulada ante la comisaría Décimo Sexta, por la dueña de una vivienda que había tenido que realizar un viaje urgente y se ausentó por casi una semana de la ciudad. Al regresar, notó que su casa estaba todo revuelta y faltaban varios objetos, como una televisión de 50 pulgadas, pavas eléctricas, ventiladores, costosas jarras, entre otros elementos.
Los efectivos de la Investigaciones Criminales de esa dependencia comenzaron las pesquisas, que permitieron identificar a un autor material del robo, un hombre de apellido Ojeda, que increíblemente, ya había sido arrestado la semana pasada, por el ataque y robo ocurrido en la empresa “Líder”, del que se llevó varios rollos de alambres de púa, antes de ser atrapado. Resulta que Ojeda venía de un raid delictivo y luego de robar la casa de la mujer, vendió todos los objetos entre sus vecinos más cercanos
Con los datos puntuales, la justicia liberó órdenes de allanamiento en el barrio Popular, donde llegaron hasta un terreno en el cual se emplazan un par de viviendas, que fueron cateadas. Allí, la policía encontró casi todos los objetos robados en la casa de la denunciante. Con la valiosa colaboración de los efectivos del PAR, los policías de la comisaría Décimo Sexta ingresaron a allanar las viviendas, ubicadas por calles Basabilbaso y Yatay, del barrio Popular.
Pero increíblemente los allanamientos dan un giro inesperado, cuando los efectivos deciden revisar la mochilita de un niño de dos años, cuya madre lo estaba enviando a la casa de su abuela en medio del procedimiento.
Los movimientos sospechosos de la mujer fueron los que alertaron a los sabuesos quienes al revisar la mochila del menor, hallaron 104 dosis de cocaína fraccionadas y listas para la venta, tres de ellas de importante tamaño, con un peso cercano a los 36 gramos estimaron fuentes oficiales, así como también cerca de $55.000 en efectivo. La policía se topó en el lugar, con una operación de narcomenudeo, de la cual ya sospechaban, pero aún no contaban con evidencias concretas para poder allanar. Hay dos mujeres de apellido González investigadas y supeditadas por esta causa, de la que se desprendió un caso federal.
Los investigadores recuperaron gran parte de los objetos que había sido robados a la mujer que denunció el hecho. Fueron encontrándolos en las viviendas de los vecinos de Ojeda, el delincuente que inicialmente perpetró el hecho. Gracias a testigos y filmaciones, se pudo armar un caso firme ante la justicia, que ahora deberá determinar el procesamiento del sujeto, en dos causas comprobadas.


