El verano en la ciudad de Corrientes no es solo una cuestión de clima; es una industria que moviliza infraestructura, seguridad y una cargada agenda cultural. En diálogo con época, el secretario de Turismo y Deportes, José Sand, ofreció un análisis detallado de cómo la capital provincial se está transformando para consolidarse como la “Ciudad de los Eventos”.
Con el termómetro en ascenso, las playas se convierten en el epicentro de la vida social. Sand destacó que, bajo la directiva del Intendente, se están ejecutando refacciones profundas en los balnearios para garantizar comodidad y seguridad.
“Estamos trabajando en embellecer las playas, que son el lugar elegido por naturaleza por miles de vecinos y turistas”, explicó el funcionario. Las tareas incluyen la reparación de baños, duchas y canillas; además del mantenimiento de las sombrillas gratuitas.
Un punto clave de esta gestión es la seguridad y el ordenamiento del comercio. El Municipio ha implementado un sistema de identificación obligatoria para vendedores ambulantes, quienes ahora portan pecheras y credenciales individuales. “Queremos que el turista conozca la procedencia del producto y que se manejen precios moderados para que la playa siga siendo un espacio familiar”, subrayó Sand.
La playa Arazaty continúa liderando la propuesta nocturna. Durante los viernes, sábados, domingos y feriados, el horario se extiende hasta las 22 con presencia activa de guardavidas y seguridad de la Policía Turística y la Guardia Urbana. Sand hizo hincapié en la responsabilidad ciudadana: “Pedimos que, a partir de las 22, no se metan al agua, ya que es el horario límite permitido por seguridad”.
En paralelo, la arena se convierte en un gimnasio a cielo abierto. Tras el inicio de las clases de zumba y calistenia, la Municipalidad confirmó que próximamente se lanzarán los torneos de fútbol playero y vóley, completando una grilla pensada para todas las edades.

Chamamé y Carnaval: el pico de la temporada
La mirada turística está puesta en el horizonte cercano: la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé y los Carnavales Correntinos. Según Sand, la ocupación hotelera actual ronda el 50%, pero se espera que las plazas se agoten una vez que inicien estos “productos turísticos de excelencia”.
“La ciudad es la anfitriona y tenemos que estar a la altura para recibir a miles de visitantes”, afirmó Sand, quien además adelantó que el Municipio trabaja en conjunto con el Gobierno provincial para poner a punto el Anfiteatro Cocomarola. La estrategia municipal busca que el Chamamé trascienda el escenario: se planean actividades en otros formatos y espacios públicos para que la música y la gastronomía típica inunden cada rincón de Capital.
El funcionario destacó el impacto económico de eventos recientes como las festividades de San Baltasar y el Paseo de la Terraza. “Estamos trabajando muy cerca de los actores locales para que tengan oportunidades de venta. Estos productos son identitarios y ocupan mano de obra correntina”, concluyó.
Para aquellos visitantes que necesiten orientación, la Comuna mantiene activo el Promo Truck en la costanera, un punto estratégico de información donde se puede consultar el mapeo completo de actividades públicas y privadas que ofrece la ciudad para este verano 2026.
El impacto económico: “La industria sin chimeneas” en marcha
Más allá del color de las plumas y el sonido del acordeón, la gestión de José Sand pone de relieve el rol del turismo como un dinamizador de la economía local.
El concepto de “Ciudad de Eventos” no es solo un eslogan, sino una estrategia de generación de empleo genuino.
La articulación con el sector privado es otro de los pilares. La Municipalidad no solo promociona sus actividades públicas, sino que integra la oferta privada en su mapeo turístico.
Esto permite que el flujo de visitantes que llega por la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé también consuma en bares locales, utilice servicios de transporte y visite centros comerciales, generando un círculo virtuoso que fortalece el comercio minorista.

La transformación de la ciudad de Corrientes en un destino turístico de todo el año y no solo de paso es un proceso que hoy empieza a mostrar sus frutos más maduros. La clave del éxito, según se desprende de las declaraciones del secretario José Sand radica en la previsibilidad y el orden.
El desafío para este 2026 será sostener la calidad del servicio frente a la masividad que proponen el Chamamé y el Carnaval. Con una ocupación que ya marca un piso alto del 50%, Capital tiene la oportunidad de demostrar que su infraestructura está a la altura de las grandes capitales turísticas del país. Corrientes ya no solo espera el verano, lo lidera.


