En ese contexto, el intendente Roberto Benites recibió esta mañana a trabajadores carreros con el objetivo de explicar de forma clara y precisa el alcance de las medidas establecidas por la normativa.
Durante el encuentro, se detalló que la ordenanza busca garantizar el bienestar animal, avanzar en la eliminación progresiva de la tracción a sangre y, de manera puntual, prohíbe el traslado de residuos orgánicos y escombros.

No obstante, aclaró que determinadas actividades continúan permitidas, siempre que se respeten las condiciones legales vigentes.
Desde el municipio indicaron que estas acciones se articulan con el trabajo sostenido que se viene realizando en materia de control y rescate de equinos sueltos en la vía pública. En ese sentido, se estableció también la obligatoriedad de contar con una libreta sanitaria animal, mediante la cual el equipo de Bromatología podrá evaluar y constatar el estado de salud de cada caballo.
El jefe comunal destacó la importancia del diálogo y del trabajo conjunto con la comunidad como pilares fundamentales para seguir construyendo una ciudad más ordenada, segura y comprometida con el cuidado del ambiente y el bienestar animal.


