El procedimiento se originó a raíz de la denuncia de un productor ganadero local, quien manifestó que desde el 20 de febrero notó la ausencia de un ternero, pelaje barcino pampa, de unos 120 kilos. Según el damnificado, tras recorrer campos vecinos sin éxito y no hallar cortes en los alambrados, sospechó de un posible ilícito.
El operativo de hallazgo
Durante la jornada, el personal de servicio externo inició un exhaustivo rastrillaje. Los agentes detectaron huellas de un equino y un vacuno con dirección hacia el cardinal oeste, las cuales se internaban en un campo vecino que se encuentra actualmente en estado de abandono y carece de perímetros cerrados.
Luego de avanzar varios kilómetros siguiendo las pistas hacia el interior de una zona boscosa, los efectivos localizaron al animal a unos ocho mil metros de su lugar de origen. El ejemplar se encontraba oculto y separado del resto de la manada.
Conforme a lo dispuesto por la Fiscalía de Investigación Rural y Ambiental, la policía procedió al secuestro formal del semoviente y su posterior traslado para ser restituido a su propietario bajo las formalidades legales. Las autoridades continúan con las tareas investigativas para identificar a los responsables del traslado del animal.


