El hecho salió a la luz cuando la madre de los menores revisó el teléfono celular de su hijo mayor y encontró imágenes en la papelera que evidenciaban situaciones de abuso, en las que reconoció rasgos físicos de su expareja.
Tras la denuncia, la fiscalía activó el protocolo para víctimas de abuso sexual y los niños fueron trasladados al Hospital 4 de Junio, donde los exámenes médicos preliminares indicaron lesiones compatibles con prácticas de abuso.


