Un hecho sorprendente sacude nuevamente a la localidad de 9 de Julio tras la denuncia de dos familias por el robo de un total de seis urnas que contenían los restos de seres queridos que permanecían depositadas en el cementerio local “Sagrado Corazón de Jesús”.
Se trata de una comunidad que aún permanece conmocionada por la enigmática desaparición del niño Loan Peña, ocurrida el 13 de junio del 2024, y que hasta el momento no hay certeza de su destino.
Personal policial de la Comisaría local inició una labor investigativa tendiente a esclarecer el enigmático suceso registrado en las últimas horas, en un predio que no cuenta con luz eléctrica -ni cámaras- y está alejado 1 kilómetro de la población al Oeste del casco urbano, a la vera de la Ruta Nacional 123.
Tras la denuncia formulada por vecinos, -cuyos apellidos serían Axon y Vazquez- la Fiscalía en turno dispuso de una serie de medidas como ser la realización de pericias que estuvieron a cargo de técnicos de la Unidad Regional II, la indagatoria de eventuales testigos, así como en el cotejo y revisión de las evidencias obtenidas.
Para ello arribaron a la localidad integrantes de la brigada de investigación de Bella Vista y expertos de Goya.
Hasta el momento, los pesquisas no hallaron respuestas concretas con respeto al destino o uso que pudieran darle a las cenizas de los seis cuerpos cremados. Expertos aseguran que la finalidad estaría relacionada con el mundo esotérico de la magia negra, por la fecha en que se dio en el equinoccio coincidente con la entrada del otoño.
La hipótesis se abona además en aspectos como ser que se hallaban colocadas en urnas de madera y que la manipulación fue hecha con los cuidados adecuados para no dejar evidencias comprometedoras, como ser el uso de guantes de látex, los cuales habrían sido hallados por los investigadores en cestos de basura del mismo cementerio.
Desde la Fiscalía se ordenó que las actuaciones se inicien por “supuesto robo”, teniendo en cuenta que violentaron candados para acceder a los espacios.
Además, pudo saberse que los nichos donde ocurrieron los hechos están ubicados a pocos metros del arco que marca la entrada principal al predio.
En otro orden de cosas, cabe recordar que en ese mismo cementerio hace 9 años -diciembre de 2017- depositaron el cadáver de una mujer que había sido asesinada, hecho que hasta la actualidad permanece impune. Esta persona había sido dejada sobre tumbas con una cruz en la boca, y múltiples golpes que evidenciaban un tortuoso final.


