Un grave hecho de presunta violencia laboral fue denunciado en la ciudad de Resistencia y generó fuerte conmoción. La presentación fue realizada en la Comisaría Séptima Metropolitana por Leandro Romero, de 28 años, quien aseguró haber sido víctima de una violenta agresión dentro del supermercado donde trabajaba.
Según consta en la denuncia policial, el episodio ocurrió el domingo 5 de abril, en horas de la noche, en el supermercado “Ainhoa”, ubicado sobre avenida San Martín, lugar donde el joven se desempeñaba como carnicero desde hacía aproximadamente dos semanas.
Una discusión por mercadería habría desencadenado la agresión
De acuerdo al testimonio brindado por Romero, al finalizar su jornada laboral le informaron que no le abonarían el día trabajado, acusándolo de haber consumido mercadería del local sin pagar.
Ante esa situación, el joven manifestó que pidió hablar con el propietario del comercio para aclarar lo sucedido. Sin embargo, siempre según su relato, fue convocado nuevamente hacia el interior del supermercado, donde la situación escaló de manera violenta.
Denunció que fue golpeado con palos y hierros
Romero aseguró que, una vez dentro del comercio, fue tomado del cuello, arrojado al piso y atacado físicamente por al menos cinco personas, entre ellas empleados y encargados del lugar.
Según denunció, la agresión continuó en un sector de depósito del supermercado, donde habría recibido golpes con palos y hierros. En su declaración también sostuvo que en medio del ataque temió por su vida, al observar que uno de los presuntos agresores manipulaba un cuchillo.
Además, indicó que durante la golpiza fue atado de los pies, mientras continuaban las agresiones, y que su teléfono celular fue destruido en el marco del episodio.
Finalmente, aseguró que fue retirado del lugar luego de la brutal secuencia de violencia.
Reconoció haber consumido productos, pero dijo que estaba autorizado
En su presentación ante la Policía, el denunciante reconoció haber consumido una gaseosa y fiambre, aunque afirmó que lo hizo con autorización del encargado, y sostuvo que se trataba de una práctica habitual entre trabajadores del local.
Tras radicar la denuncia, solicitó ser examinado por el médico policial debido a las lesiones sufridas durante el hecho.
Investigan si hubo cámaras de seguridad
En su declaración, Romero también señaló que el supermercado cuenta con cámaras de seguridad, aunque dijo desconocer si estaban funcionando al momento de la presunta agresión.
Ahora, la investigación quedó en manos de la Justicia y se aguardan medidas para esclarecer lo ocurrido, determinar responsabilidades y establecer si existen registros fílmicos que permitan reconstruir la secuencia denunciada.


