Alrededor del mediodía, una mujer de 23 años denunció que personas extrañas ingresaron a su casa del barrio Ex Playa Ferrocarril y se llevaron una garrafa de 10 kilos. Inmediatamente comenzaron las entrevistas con los vecinos para adquirir información.
Solo una hora después, supieron que la garrafa había sido vendida en un kiosco de un barrio cercano, la encargada del negocio informó que la había comprado de buena fe. Labraron acta de secuestro de la garrafa y la trasladaron al lugar.
En cercanías lograron la detención de un hombre que tenía las vestimentas descriptas por la vendedora, lo trasladaron a la dependencia policial.
Finalmente la fiscalía dispuso la aprehensión del conducido de 21 años y la devolución de la garrafa a su dueña.

