La actividad se realizó de manera articulada entre el municipio de Barranqueras, el Centro Integral de Salud Mental y Adicciones (CISMA) y el Centro Barrial Nuestra Señora de Itatí.

El encuentro propició un espacio abierto y respetuoso, en el que los adolescentes pudieron compartir experiencias y reflexionar sobre adicciones y consumos problemáticos.Desde la organización destacaron que este tipo de actividades permiten brindar herramientas a los jóvenes para que tomen decisiones responsables, además de reforzar el compromiso de generar entornos seguros y de contención.

La iniciativa forma parte de una serie de acciones que buscan fortalecer la prevención y el acompañamiento, consolidando un trabajo conjunto entre instituciones educativas, de salud y de la comunidad.

