Salud Pública hizo el reparto durante los últimos tres meses, ya que a fines de julio se presentó el primer lote de producción de ese óleo medicinal que lleva el nombre de Caá Cannabis. Se usa para tratamiento contra la epilepsia, dolor crónico y trastornos del espectro autista.
En este marco, el Ministerio de Salud Pública de Corrientes reportó un avance significativo en la provisión de tratamientos alternativos: en los primeros tres meses posteriores al lanzamiento del primer lote, se entregaron más de 400 frascos de aceite de Cannabis medicinal (Caá Cannabis) en las farmacias hospitalarias de la provincia.
Esta distribución, gestionada a través de la Droguería Central, asegura la disponibilidad del tratamiento en todos los hospitales provinciales, siempre bajo estricta prescripción médica.
El producto central de esta iniciativa es el Caá Cannabis, un aceite clasificado como producto vegetal a base de planta de Cannabis y sus derivados para su utilización en la medicina humana. Este aceite se caracteriza por ser de espectro completo, manteniendo toda la gama de principios activos de la planta, y posee una concentración específica del 2,5% de CBD.
Desde la cartera sanitaria se especificó que los frascos se distribuyen exclusivamente bajo receta médica y están destinados a la cobertura pública. Con la debida prescripción, los pacientes pueden retirar su tratamiento en las farmacias de los hospitales de toda la provincia. Se utiliza, primordialmente, para tratamiento contra la epilepsia, dolor crónico y trastornos del espectro autista.
De acuerdo a lo detallado desde la cartera sanitaria, esto se realizó gracias a la labor de la Sociedad del Estado para la Producción, Fomento e Investigación de cannabis medicinal (SEPROF), que recientemente obtuvo la habilitación provincial para operar su laboratorio de “Caá Cannabis” y fue autorizada para la investigación y producción de cannabis con fines medicinales.
La implementación de esta política no solo garantiza una mejora en la calidad de vida de los pacientes, sino que también refuerza la importancia de la investigación científica y la innovación en la región.
El proyecto es un esfuerzo colaborativo que involucra al Gobierno de Corrientes, a través de los Ministerios de Producción y Salud Pública, junto a profesionales del INTA, la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), la Universidad Hebrea de Jerusalén de Israel, el Gobierno de Jujuy, la empresa Cannabis Patagónico y la firma Brest & Brest.
Señera
La provincia de Corrientes se posiciona como una de las pocas en el país con capacidad de producción propia, enmarcada en la Ley Nacional N° 27.350, que establece un marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso medicinal de la planta de cannabis y sus derivados.
Corrientes se adhirió a esta normativa mediante la Ley Provincial N°6.457, lo cual permite la incorporación efectiva de derivados de cannabis con fines medicinales y/o terapéuticos al Sistema de Salud Pública provincial.
Hay que recordar que Caá Cannabis conformó un Centro Tecnológico Productivo, experimentando tanto con cultivos bajo cobertura como a cielo abierto. Según los primeros resultados, el cultivo en invernaderos resulta más adecuado para cumplir con los estrictos estándares de calidad exigidos para el uso medicinal.
La implementación de esta política garantiza una mejora en la calidad de vida de los pacientes y refuerza la importancia de la investigación científica y la innovación.

