Según señalaron, ya son al menos cuatro los robos registrados, en los cuales delincuentes ingresaron al establecimiento, sustrajeron materiales y dañaron lo que no pudieron llevarse.
“Queremos ser escuchados. Esta es la cuarta vez que entran y se llevan lo poco que sirve y lo además lo rompen. Los más perjudicados son nuestros niños”, manifestaron los padres, quienes solicitan la presencia permanente de un sereno para resguardar el lugar durante las noches.
Los vecinos también cuestionaron la falta de medidas efectivas contra los responsables. “Se sabe quiénes son, pero los detienen unos días y los sueltan.
Algunos se hacen pasar por discapacitados y vuelven a cometer los mismos hechos”, denunciaron.
Ante esta situación, las familias piden una respuesta urgente de las autoridades del Ministerio de Educación y del Ministerio de Seguridad, para evitar que continúen los daños y pérdidas en una escuela que cumple un rol fundamental en la comunidad.
“Queremos una solución real. Nuestros hijos merecen estudiar en un lugar seguro”, concluyeron los padres, que no descartan realizar nuevas acciones si no obtienen respuestas.


