A pocos días de su jura, aún no se ha informado oficialmente quién quedará al frente del Municipio, lo que genera un escenario de incertidumbre institucional.
De acuerdo con la Ley Orgánica Municipal N.º 854-P, la sucesión del Ejecutivo debe respetar un orden preciso ante la ausencia o impedimento de la intendenta. El artículo relativo a la acefalía temporaria indica que las funciones deben recaer en El presidente del Concejo Municipal, Roberto Benítez, la vicepresidenta primera, Silvina Salinas, la vicepresidenta segunda, Gilda Santa Cruz o en su defecto, el Concejo deberá elegir su sucesión. A la vez, el artículo 72, referido a la acefalía definitiva, establece que, en caso de impedimento permanente, el presidente del Concejo deberá asumir interinamente y convocar a elecciones en un plazo de cinco días si resta más de un año de mandato.
De faltar menos de un año, completará el período constitucional.Sin embargo, cuando solo queda una sesión del Concejo Municipal, aún no existe comunicación oficial sobre quién ocupará la Intendencia tras la salida de Ayala.
Frente a este panorama, el diputado provincial Samuel Vargas miembro de la Comisión de Asuntos Municipales de la Legislatura Provincial, expresó su preocupación, advirtiendo que “Barranqueras no puede permitirse caer en una acefalía ni improvisar la sucesión del Ejecutivo”.
Señaló además la necesidad de respetar la cadena sucesoria legal para garantizar continuidad, estabilidad y seguridad jurídica.
“Lo que está en juego no es un nombre: remarcó Vargas; es el funcionamiento cotidiano de la ciudad. Estamos a días de la asunción de Magda Ayala y aún no se ha comunicado quién quedará a cargo.
Es imprescindible actuar con responsabilidad y transparencia”.
En el marco de esta situación, el diputado Samuel Vargas mantuvo una reunión con las concejalas Miriam Martínez y Silvina Salinas, y con el diputado Salom, para analizar los pasos institucionales que corresponden y exigir definiciones urgentes.
La comunidad de Barranqueras aguarda claridad y decisiones que aseguren una transición ordenada y ajustada a derecho.

