“Resistencia necesita una política ambiental integral, participativa y con mirada de futuro”, señala la concejala.
“La protección y el cuidado del arbolado es decisiva para enfrentar el cambio climático, reducir las inundaciones, las islas de calor, mejorar la calidad del aire y cuidar la salud de la población”.
La capital de nuestra provincia presenta vulnerabilidades naturales: su topografía baja y el escaso desnivel provocan que el agua demore en escurrir, situación que llevó a que en eventos extremos la ciudad registre más de 220 milímetros de lluvia en 24 horas. A esto se suman las olas de calor, donde el asfalto llega a superar los 60°C.
El proyecto impulsa soluciones basadas en la naturaleza: más árboles en veredas y avenidas, canteros de absorción que permiten infiltrar agua, plantación estratégica de especies nativas con sistemas radiculares que mejoran el suelo, y mayor sombra urbana para reducir la temperatura superficial.
Otro de los ejes del proyecto es la creación del “Consejo Consultivo de Arbolado Público”, un órgano plural que asesorará al municipio y estará conformado por áreas técnicas municipales, universidades e institutos científicos, organizaciones civiles, comisiones vecinales, especialistas forestales.
El Consejo Deliberante tendrá la responsabilidad de evaluar podas, extracciones, obras, proyectos urbanos y planes de reforestación, además de generar investigaciones, monitorear el arbolado y promover campañas educativas.
Protección, sanciones y manejo técnico obligatorio
La norma establece medidas de protección estrictas como prohibición de talas, podas severas o traslado sin autorización, las penalidades por uso indebido del arbolado (pasacalles, descortezamientos, envenenamiento) y obligación de los frentistas de mantener espacios verdes y respetar las reglas de plantación.
Las multas se actualizarán por el valor de la nafta súper del Automóvil Club Argentino, con sanciones que alcanzan hasta 1.500 litros para casos graves como talas sin permiso.
Además, se incorpora un capítulo moderno de control de especies invasoras, infraestructura verde urbana (techos y muros verdes) y un sistema de registro digital del arbolado.
Plantación y reposición: prioridad para especies nativas.
La ordenanza detalla criterios técnicos para plantaciones —desde la dimensión de los canteros hasta la elección de especies según ancho de vereda y cableado— con una fuerte promoción de árboles nativos del Chaco y especies de bajo requerimiento hídrico.
Se fija la obligación de plantar un árbol cada cinco metros de frente, y se estandarizan tamaños mínimos de los plantines para garantizar una correcta supervivencia.Programas emblemáticos que se fortalecen
El texto también incorpora y actualiza programas emblemáticos que lo fortalecen como “El Árbol de la Vida”: plantación de un ejemplar por cada nacimiento; Régimen de Padrinazgo de Espacios Verdes para empresas, instituciones y vecinos; “Registro de Árboles Históricos y Notables” con protección especial, prohibición de extracciones y señalización pública “Plan de Árboles Frutales” con meta de cuatro frutales por cuadra en la ciudad.


