La inundación que golpea a San Luis del Palmar dejó escenas de profundo impacto social. A raíz de la crecida del Riachuelo, más de 300 personas debieron abandonar sus hogares, 66 familias están siendo asistidas y alojadas en nueve centros de evacuados habilitados por el Municipio, y no se descartan nuevos arribos.
Sobre la calle Empedrado, en zonas cercanas al Riachuelo, en el barrio Inmaculada, uno de los puntos más castigados por el ingreso del agua obligó a evacuaciones de urgencia y a la autoevacuación de numerosos vecinos. Los sanluiseños debieron dejar sus hogares y se llevaron sus imágenes religiosas.
En medio del operativo, las imágenes que recorrieron la localidad reflejaron el fuerte arraigo religioso de la comunidad. En fotografías y videos se observa a vecinos llevando la Virgen de Itatí en sus manos, intentando resguardar las imágenes sagradas del agua. Una de las postales más conmovedoras muestra a una mujer siendo trasladada en una máquina excavadora, aferrada a una Virgen de Itatí, mientras es evacuada de su vivienda.
También se pudo ver a hombres y jóvenes saliendo de sus casas con santos e imágenes religiosas, priorizando su resguardo ante el avance del agua, en escenas que mezclan dolor, fe y esperanza frente a la adversidad.
Mientras continúan las tareas de asistencia y contención, San Luis del Palmar atraviesa una de las crecidas más severas de los últimos tiempos, con el Riachuelo aún en niveles elevados y familias que esperan poder regresar a sus hogares cuando la situación lo permita.


