Según el parte policial, la mujer fue atacada mientras dormía: recibió golpes en la cabeza, rostro y cuerpo, e incluso habría sido arrastrada por el piso mientras el agresor intentaba impedir que saliera de la casa.
Aprovechando un descuido, logró huir y llegó al hospital local, donde fue atendida por un médico que constató heridas cortantes en el cuero cabelludo (con suturas), hematomas en el pómulo y en la pierna.
Tras la denuncia, la División de Investigaciones inició un operativo discreto en la zona del domicilio del sospechoso.
Horas más tarde, E. A. B. (31) fue detenido y trasladado a la dependencia policial. Se confirmó que ya tenía una orden de aprehensión previa por otra causa de violencia. La Justicia interviene con dos nuevas investigaciones por “privación ilegítima de la libertad y lesiones calificadas en contexto de violencia de género”.
El caso genera conmoción en la comunidad y vuelve a poner en discusión la urgencia de reforzar acciones para prevenir la violencia contra las mujeres.


