El Cabo Principal Aeronáutico Matías Sebastián Rojas, oriundo de la ciudad de Resistencia, forma parte de la tripulación del ARA Almirante Irízar que participa en la Campaña Antártica de Verano.
Rojas, de 35 años, nació y creció en el barrio Villa Don Andrés de la capital chaqueña. Actualmente se desempeña como Cabo Principal Aeronáutico de la Armada Argentina, integrando el Grupo Aeronaval Embarcado, encargado de la operación y mantenimiento de los helicópteros que realizan tareas de apoyo logístico en la Antártida.
Desde niño manifestó una fuerte pasión por la aviación. Tras cursar sus estudios en la Escuela Técnica Aeronáutica N° 32 de Resistencia, egresó como Técnico Aeronáutico, formación que lo impulsó a seguir una carrera dentro de la fuerza naval. Según relató, la influencia de docentes vinculados a la Armada y el testimonio de un suboficial conocido de su familia fueron determinantes para tomar esa decisión.
En 2012 ingresó a la Escuela de Suboficiales de la Armada, donde eligió la especialidad aeronáutica. Finalmente egresó como Aeronáutico Mecánico de Vuelo, combinando así sus dos grandes vocaciones: la aviación y la vida militar.
Actualmente se encuentra realizando su segunda Campaña Antártica de Verano, una experiencia que considera clave para su formación profesional. “Aprendí mucho del trabajo en equipo y de la experiencia de mis compañeros”, destacó.
A bordo del rompehielos, Rojas cumple funciones como Encargado de Aviación, realizando tareas de mantenimiento, control de infraestructura del hangar y apoyo en distintas operaciones de la tripulación. El buque cuenta con helicópteros Sea King, fundamentales para el traslado de científicos, personal militar, víveres, combustible y equipamiento hacia las bases antárticas argentinas.
Cada aeronave tiene capacidad para transportar hasta 2.700 kilos de carga o 15 personas, lo que resulta esencial para garantizar el abastecimiento y la operatividad de las bases distribuidas en el continente.
Acostumbrado al clima cálido del Chaco, el suboficial señaló que una de las experiencias más impactantes de la campaña es el paisaje y la fauna del continente antártico, aspectos que considera únicos dentro de su carrera.
De cara al futuro, el chaqueño expresó su deseo de regresar a la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima en Punta Indio, provincia de Buenos Aires, para continuar perfeccionándose en el mantenimiento de aeronaves.
“La Aviación Naval me dio grandes satisfacciones. La Armada Argentina es el gran motor de mi vida; ser aeronáutico es lo que quise hacer desde chico”, afirmó.
La Campaña Antártica de Verano
La Campaña Antártica de Verano 2025–2026 comenzó el 28 de noviembre bajo la coordinación del Comando Conjunto Antártico y se extenderá hasta los primeros días de abril.
La operación involucra a unos 1.400 efectivos de las Fuerzas Armadas, además de científicos, técnicos y personal logístico. Durante la misión se realizan tareas de abastecimiento, apoyo científico y mantenimiento de infraestructura en las bases argentinas del continente.
El rompehielos Irízar cumple un rol central en estas operaciones, transportando materiales, combustibles, equipamiento científico y víveres hacia las bases permanentes y temporarias, además de colaborar con los proyectos de investigación desarrollados por especialistas de la Dirección Nacional del Antártico y otros organismos científicos.


