Lisandro Lovey se desempeña como volante y delantero en la categoría Pre Novena y atraviesa una etapa clave en su desarrollo deportivo. Sus primeros pasos en el fútbol los dio en el club Don Orione, institución que resultó fundamental en su formación.
Allí comenzó a construir su juego, adquirir experiencia y fortalecer la confianza necesaria para seguir creciendo dentro de la disciplina.Actualmente, el joven combina sus estudios con las exigencias de entrenar en el club “Xeneize”.
Su rutina comienza a las 7 de la mañana cuando asiste a la escuela. Luego, a las 13:30, parte desde la “Casa Amarilla” hacia el predio de entrenamiento de Boca, donde se encuentra con sus entrenadores y compañeros para iniciar la práctica a las 16, jornada que se extiende hasta aproximadamente las 18:30.En esta nueva etapa, Lisandro se encuentra con una estructura de trabajo profesional, con entrenadores y ayudantes de campo que organizan los entrenamientos según las posiciones de cada jugador.
Las prácticas están orientadas al desarrollo técnico, táctico y físico, aspectos fundamentales para la formación integral de los jóvenes futbolistas.“Mis objetivos son entrenar, seguir mejorando y aprender de todo lo que nos enseñan los profesores.
También trato de ayudar a mis compañeros para seguir creciendo como persona y como futbolista”, expresó el joven talento.A pesar de este importante avance en su carrera, Lisandro no olvida sus raíces.
El Don Orione ocupa un lugar muy especial en su historia, ya que fue el club que le abrió las puertas al fútbol y donde comenzó a construir su sueño.
Desde Barranqueras hasta Boca Juniors, el camino recién comienza para Lisandro Lovey, un joven que avanza con humildad, esfuerzo y la ilusión de seguir creciendo en el mundo del fútbol.


