El Ministerio de Educación de la provincia resolvió separar preventivamente de su cargo al director del establecimiento, Jorge López, con el objetivo de garantizar la transparencia en la investigación administrativa.
Nueve son los compañeros de Fernanda que la acosaban. La escuela no hizo nada, ella no aguantó más y se suicidó.
Nueve son los compañeros de Fernanda que la acosaban. La escuela no hizo nada, ella no aguantó más y se suicidó.
La medida fue dispuesta por el Ministerio de Educación en medio de un fuerte reclamo de la familia de Fernanda Almada, que denuncia inacción de las autoridades ante el acoso escolar que sufría la joven.
La ciudad de Resistencia se encuentra conmocionada tras la muerte de Fernanda Almada, una joven de 18 años, y las posteriores denuncias de su entorno sobre reiterados episodios de bullying dentro de la Escuela de Educación Técnica N°16 “1° de Mayo”. En este contexto, el Ministerio de Educación de la provincia resolvió separar preventivamente de su cargo al director del establecimiento, Jorge López, con el objetivo de garantizar la transparencia en la investigación administrativa. También fue apartada la asesora pedagógica, quedando la institución a cargo de autoridades interinas.
El hecho que desató el conflicto ocurrió el pasado 15 de marzo, cuando efectivos policiales de la Comisaría Duodécima intervinieron en un domicilio del pasaje México, donde se constató el fallecimiento de la joven. La causa quedó en manos de la fiscalía de género en turno, mientras se avanzan con actuaciones para esclarecer lo sucedido. Denuncias de acoso sostenido
Familiares y amigos de Fernanda aseguran que la adolescente era víctima de hostigamiento sistemático desde hacía más de un año. Según relataron, sufría agresiones psicológicas y físicas dentro del ámbito escolar, incluso en presencia de otros alumnos.
De acuerdo a estas denuncias, el acoso incluía burlas constantes, mensajes ofensivos y situaciones de aislamiento que afectaron gravemente su salud emocional. La joven habría desarrollado cuadros de ansiedad y ataques de pánico, por lo que recibía asistencia psicológica y psiquiátrica fuera de la institución.
Además, sostienen que existieron presentaciones formales ante las autoridades escolares, sin que se adoptaran medidas efectivas para frenar la situación. Reclamo y tensión en la escuela
Este miércoles, familiares, compañeros y allegados se manifestaron frente al establecimiento educativo para exigir respuestas y justicia. En ese marco, denunciaron una “inacción sistemática” por parte de la conducción escolar y reclamaron que se determine si se cumplieron los protocolos vigentes ante casos de acoso.
Desde el Ministerio de Educación indicaron que supervisores se encuentran recopilando documentación para reconstruir lo ocurrido y evaluar si hubo negligencia o incumplimiento de las normas de convivencia escolar. “La verdad va a salir”, fue una de las frases que se repitió durante la jornada de protesta, en un clima de profunda conmoción social.
Investigación en curso
Mientras avanza la investigación administrativa, la familia de Fernanda insiste en que el caso no quede impune y que se determinen responsabilidades.
El eje de las actuaciones está puesto en establecer si las autoridades educativas actuaron conforme a los protocolos de prevención y abordaje del bullying, o si existieron omisiones que pudieron haber agravado la situación. El caso reabre el debate sobre la violencia escolar y la necesidad de respuestas institucionales rápidas y eficaces ante situaciones de acoso, especialmente cuando hay señales de alerta previas.


