En este contexto, se reforzó la presencia policial en instituciones de la zona metropolitana y se monitorearon de manera permanente los alrededores de los establecimientos. El operativo se enmarcó en las acciones preventivas impulsadas ante la circulación de mensajes intimidatorios, que generaron preocupación en la comunidad educativa.
El ministro de Seguridad, Hugo Matkovich, supervisó personalmente el despliegue durante la madrugada y destacó el trabajo articulado de las fuerzas. “Estuve recorriendo hasta muy tarde anoche, y más allá de la lluvia, verificando el emplazamiento de los móviles en la zona metropolitana. Queríamos asegurarnos de que cada escuela cuente con la cobertura necesaria para brindar tranquilidad a las familias”, afirmó.
Asimismo, el funcionario remarcó la importancia de sostener las tareas de prevención y llevar calma a la comunidad. “Estas amenazas no dejan de ser graves. Generan miedo, alteran el normal desarrollo de las clases y movilizan recursos del Estado que deben destinarse a la seguridad real”, expresó.

Desde la cartera de Seguridad reiteraron el trabajo conjunto con el Ministerio de Educación para abordar la problemática de manera integral, tanto en la prevención como en la concientización. En ese sentido, Matkovich subrayó: “Estamos trabajando de manera coordinada para cuidar a nuestros estudiantes y docentes, pero también para concientizar sobre las consecuencias de este tipo de conductas”.
LA DIFUSIÓN DE AMENAZAS ES UN DELITO
Finalmente, reiteraron que la difusión de amenazas constituye un delito penal. “No es una broma. Ya hay adolescentes detenidos en distintos puntos del país por este tipo de hechos. Vamos a ser firmes en la investigación y en la aplicación de la ley”, concluyó el ministro.


