Como cada año, el Museo acompaña una de las costumbres más arraigadas del Litoral y del norte argentino. La tradición indica que el 1º de agosto se debe beber caña con ruda en ayunas como un ritual de protección, salud y buenos augurios para afrontar el nuevo ciclo.
Esta práctica, transmitida de generación en generación, forma parte del patrimonio cultural de la región y continúa vigente como una expresión de la identidad y las creencias populares. “Cada 1 de agosto hay que tomar un trago en tres sorbos. Es mejor en ayunas, pero se admite en toda la jornada ya que no pierde su fuerza” explicaron desde la organización.
Las cañas con ruda pueden adquirirse en tres presentaciones: litro ($10.000), petaca ($7.000) y vial ($5.000).
Quienes deseen adquirirlas pueden acercarse al museo y elegir la presentación y versión de su preferencia, colaborando además con las actividades de preservación y difusión del patrimonio cultural.
El Museo invita a la comunidad a renovar esta tradición y mantener viva una costumbre que forma parte de la identidad chaqueña.


