El espacio, que depende del Área de Desarrollo Social de la Municipalidad de Puerto Vilelas, brinda desde su creación contención, acompañamiento y asistencia a personas que atraviesan situaciones vinculadas a consumos problemáticos, promoviendo procesos de recuperación y reinserción social.
Durante la jornada, los presentes compartieron un chocolate con churros elaborados por los propios residentes y posteriormente se desarrolló un acto formal, que incluyó testimonios de jóvenes que finalizaron su proceso convivencial.
La directora de la Casa Convivencial Papa Francisco I y responsable del área de Asistencia y Prevención de Consumos Problemáticos de Puerto Vilelas, Mónica Flores, destacó la importancia de la fecha y señaló que se trató de una jornada para “celebrar” el primer año de funcionamiento del espacio.
Actualmente, 24 personas realizan su proceso convivencial en la institución, ubicada en el Centro Integrador Comunitario (CIC) de la localidad. Según explicó Flores, muchos de los jóvenes son oriundos de Puerto Vilelas, mientras que otros provienen de localidades cercanas.
“Más que conmemorar es celebrar”, expresó la directora, quien también destacó el acompañamiento de la comunidad y la posibilidad de contar con un espacio destinado a quienes atraviesan situaciones de consumo problemático.
En este sentido, remarcó el rol fundamental de las familias en los procesos de recuperación. “Son las que sostienen la casa y también las que apuntalan a ellos mismos para cuando puedan salir”, señaló.
La Casa Convivencial mantiene sus puertas abiertas para quienes necesiten orientación y acompañamiento. De lunes a viernes, las personas interesadas pueden acercarse al CIC para realizar una entrevista inicial y evaluar cada situación, con la posibilidad de articular con otros espacios de asistencia de Puerto Vilelas, Resistencia y Barranqueras.
Además del acompañamiento convivencial, el espacio promueve distintas actividades y capacitaciones destinadas a brindar herramientas para el desarrollo personal y la futura inserción social y laboral. Entre ellas se encuentran talleres de huerta, carpintería y otras actividades prácticas, además de propuestas educativas vinculadas a la terminalidad de los estudios primarios y secundarios.
Flores también destacó que muchos de los trabajos y productos que se realizan durante los talleres son elaborados por los propios jóvenes que participan del proceso.
Finalmente, la directora agradeció a las familias, a la comunidad y a quienes acompañan el funcionamiento de la institución. También valoró el respaldo de la gestión municipal que permite desarrollar este espacio de contención y recuperación en la localidad.
La Casa Convivencial Papa Francisco I continúa así fortaleciendo su trabajo en Puerto Vilelas, con el objetivo de acompañar a quienes atraviesan situaciones de consumo problemático y brindarles herramientas para construir nuevos proyectos de vida, con el acompañamiento de sus familias y de la comunidad.


