{"id":358836,"date":"2026-04-05T13:49:28","date_gmt":"2026-04-05T16:49:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noticiasdelparana.com.ar\/NuevaEdicion\/?p=358836"},"modified":"2026-04-05T13:49:31","modified_gmt":"2026-04-05T16:49:31","slug":"la-etica-del-retrovisor-huir-no-es-un-error-es-una-eleccion-por-karina-winckler","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.noticiasdelparana.com.ar\/NuevaEdicion\/2026\/04\/05\/la-etica-del-retrovisor-huir-no-es-un-error-es-una-eleccion-por-karina-winckler\/","title":{"rendered":"\u201cLA \u00c9TICA DEL RETROVISOR: HUIR NO ES UN ERROR, ES UNA ELECCI\u00d3N\u201d Por Karina Winckler *"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0En las calles de nuestro Chaco, el siniestro vial se ha vuelto una moneda corriente, un paisaje cotidiano de hierros retorcidos y sirenas. Sin embargo, hay un fen\u00f3meno que trasciende la impericia al volante: el desprecio absoluto por la vida que se manifiesta en la fuga.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Cuando un conductor decide apretar el acelerador tras haber embestido a otra persona, est\u00e1 cometiendo dos cr\u00edmenes. El primero es el siniestro en s\u00ed; el segundo es un asesinato moral. Huir de un siniestro no es un acto de miedo instintivo, es la manifestaci\u00f3n m\u00e1xima de una sociedad que ha comenzado a ver al pr\u00f3jimo como un estorbo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a0\u00bfEn qu\u00e9 momento perdimos la capacidad de bajarnos y socorrer? En las rutas y avenidas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>chaque\u00f1as, parece haber calado una l\u00f3gica perversa: la vida del que yace en el asfalto vale menos que los minutos de libertad o los tr\u00e1mites del seguro de quien provoc\u00f3 el da\u00f1o. Esta indiferencia no es azarosa; es el s\u00edntoma de una deshumanizaci\u00f3n que nos est\u00e1 costando demasiado caro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0No podemos seguir llamando &#8220;accidentes&#8221; a situaciones donde el factor humano decide, deliberadamente, abandonar a alguien a su suerte. La justicia debe ser implacable, s\u00ed, pero nosotros, como ciudadanos, debemos empezar a se\u00f1alar la cobard\u00eda con la misma fuerza con la que pedimos mejores rutas. Porque el asfalto se puede arreglar, pero la integridad de un pueblo que mira por el  retrovisor y sigue de largo, es mucho m\u00e1s dif\u00edcil de reconstruir.<\/p>\n\n\n\n<p>La huida como sentencia: El desprecio por la vida en nuestras calles \u00a0Cuando un siniestro vial ocurre, hay un instante de quiebre donde la responsabilidad se pone a prueba. Sin embargo, estamos presenciando con una frecuencia aterradora la decisi\u00f3n consciente de huir. No es el miedo lo que mueve esos motores en fuga; es el desprecio absoluto por la vida del otro.  Es la convicci\u00f3n de que el anonimato vale m\u00e1s que la posibilidad de salvar a alguien que yace herido. \u00a0Ese desprecio lo conocemos &#8220;desde adentro&#8221; a trav\u00e9s del dolor de madres y familias que acompa\u00f1amos en esto que no eligieron, pero que les toc\u00f3 atravesar. Quiero evitar dar nombres por respeto a ese dolor de cada familia, sin embargo, el no decirlos, no invalida que detr\u00e1s de cada huida, hay una familia. Familias con nombres y apellidos, doblemente siniestradas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a0\u00bfQu\u00e9 pasa por la cabeza de quien ve a una persona desvanecerse por el espejo retrovisor y decide que su libertad jur\u00eddica es prioritaria?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0El hecho reciente en la 9 de Julio repite el patr\u00f3n. Un joven de 25 a\u00f1os con toda una vida por delante, una familia destrozada y un conductor pr\u00f3fugo que, aunque luego sea identificado por las c\u00e1maras, ya dej\u00f3 una marca imborrable: la del abandono. Socorrer no es una opci\u00f3n legal, es un deber \u00e9tico. Dejar  a alguien morir en la soledad de una avenida es, en t\u00e9rminos morales, un segundo crimen.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Como ciudadanos que transitamos esta provincia, no podemos naturalizar que &#8220;escapar&#8221; sea una maniobra m\u00e1s. La educaci\u00f3n vial que tanto pregonamos no sirve de nada si no logramos erradicar esta cultura de la indiferencia. Un siniestro puede ser un error, una fatalidad o una negligencia, pero la fuga es siempre una elecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Nuestras calles no necesitan solo m\u00e1s sem\u00e1foros o controles; necesitan conductores que reconozcan  en el otro a un semejante. Porque cada vez que alguien huye de un siniestro, no solo escapa de la polic\u00eda: est\u00e1 escapando de su propia condici\u00f3n humana, dejando atr\u00e1s un vac\u00edo que ninguna sentencia podr\u00e1 llenar del todo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a0\u00bfQu\u00e9 tipo de sociedad estamos construyendo si nuestra primera reacci\u00f3n ante el dolor ajeno es poner primera y acelerar?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La ciudad que olvida r\u00e1pido va dando paso al huir \u00a0Lo viv\u00ed en carne propia una madrugada, yendo a trabajar. El escenario era el de siempre: cintas perimetrales, luces azules que cortaban la oscuridad y la silueta de una moto destrozada. All\u00ed, sobre el asfalto fr\u00edo, hab\u00eda quedado la vida de un hombre que, seg\u00fan supe despu\u00e9s, regresaba del cumplea\u00f1os de su hija. En ese instante, el tiempo se detuvo; el peso de esa nueva vida truncada era asfixiante.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Sin embargo, lo que m\u00e1s me impact\u00f3 no fue solo el siniestro en s\u00ed, sino lo que encontr\u00e9 apenas unas horas despu\u00e9s. Al regresar de mi jornada laboral y volver a pasar por el mismo punto, ya no quedaba nada. El asfalto estaba limpio, el tr\u00e1nsito flu\u00eda con su prepotencia habitual y los peatones cruzaban por el mismo lugar donde poco antes un padre de familia hab\u00eda muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Esa limpieza eficiente es el s\u00edntoma m\u00e1s cruel de nuestra naturalizaci\u00f3n. La ciudad tiene prisa por borrar las huellas del horror para que nadie se sienta inc\u00f3modo, para que podamos seguir acelerando sin recordatorios de nuestra propia fragilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0En Chaco, hemos perfeccionado el arte de barrer la muerte bajo la alfombra del pavimento. Si el entorno vuelve a la &#8220;normalidad&#8221; tan r\u00e1pido, \u00bfC\u00f3mo no va a sentirse tentado un conductor a huir, si sabe que para el sistema y para la calle, una persona muerta en el tr\u00e1nsito es solo una demora t\u00e9cnica de un par de horas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La naturalizaci\u00f3n del horror. La diferencia entre el &#8220;siniestro&#8221; y la &#8220;elecci\u00f3n&#8221;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0La impericia al volante, un frenado tard\u00edo, un c\u00e1lculo err\u00f3neo en un sobrepaso-reitero- es una falla t\u00e9cnica del conductor. Sin embargo, la fuga tras el impacto es una falla del alma. Mientras el siniestro puede ser involuntario, el escape es una decisi\u00f3n ejecutada con total lucidez en mil\u00e9simas de segundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al poner primera y acelerar frente a un cuerpo herido, el conductor deja de ser alguien que cometi\u00f3 un error para convertirse en alguien que decide que su impunidad vale m\u00e1s que la supervivencia del otro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Chaco enfrenta una saturaci\u00f3n visual de siniestros que genera una peligrosa anestesia social. \u00a0Hablar de moneda corriente es denunciar la anestesia social que nos rodea. Nos hemos acostumbrado a que las sirenas sean el ruido de fondo de nuestras tardes en la ciudad que estemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese paisaje del auto retorcido, esa moto destrozada junto a sus ocupantes tirados, ya no nos detiene; lo rodeamos con el auto y seguimos camino. La noticia con la foto que alimenta el morbo, es parte del siniestro o los siniestros del d\u00eda. Es ya solo mirar qui\u00e9n muri\u00f3 hoy. Esta naturalizaci\u00f3n del siniestro es el caldo de cultivo para el desprecio por la vida: si la tragedia es normal, el auxilio deja de ser urgente y la huida empieza a verse, c\u00ednicamente, como una opci\u00f3n de supervivencia personal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La deshumanizaci\u00f3n del &#8220;Otro&#8221; en el asfalto \u00a0La fuga es el s\u00edntoma m\u00e1ximo de ver al pr\u00f3jimo como un objeto.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0El desprecio que se manifiesta en la fuga es, en \u00faltima instancia, un proceso de deshumanizaci\u00f3n. Para el que huye, la v\u00edctima deja de ser un padre, una hija o un joven con futuro para convertirse en un obst\u00e1culo que amenaza su estatus legal. En ese retrovisor que se aleja, no queda una persona, queda una evidencia de la cual hay que deshacerse. Es la degradaci\u00f3n m\u00e1xima de la convivencia urbana: el otro ya no es un semejante, es una complicaci\u00f3n que se resuelve acelerando.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa otra huida. La huida con presencia: El cinismo del silencio \u00a0Pero el desprecio por la vida en Chaco tiene una cara a\u00fan m\u00e1s perversa: la de aquellos que, aunque  no aceleraron para escapar f\u00edsicamente del lugar, deciden huir desde la palabra, desde otras acciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Quedarse junto al veh\u00edculo tras el siniestro no siempre es un acto de responsabilidad; para muchos, es solo el inicio de una estrategia de ocultamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Esa actitud de silencio, mentiras, complicidades y estrategias legales para dilatar la verdad es, en la pr\u00e1ctica, una forma de seguir huyendo mientras se est\u00e1 presente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Huir es tambi\u00e9n entorpecer las pericias, mentir en las declaraciones, aliarse de c\u00f3mplices que aceptan ser parte de la mentira por ante la vida de un ser humano, esos c\u00f3mplices tambi\u00e9n, de alguna manera, mataron en ese siniestro vial sobre el cual tambi\u00e9n eligen mentir. Buscar un conocido que no duda en &#8220;arreglar&#8221; callando tambi\u00e9n lo que observa, y a veces ni siquiera es por dinero a cambio o por lealtad a una amistad o parentesco, es por esa moral m\u00e1s retorcida que los hierros del veh\u00edculo que le entregan. Huir tambi\u00e9n es refugiarse en un silencio absoluto que condena a las familias a una segunda victimizaci\u00f3n: la de la incertidumbre.<\/p>\n\n\n\n<p> Cuando un responsable elude su verdad, cuando busca recovecos legales para no contar qu\u00e9 pas\u00f3 realmente est\u00e1 ejerciendo una forma de violencia institucional.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Para las familias, el desprecio se siente en ese no hablar. No dar informaci\u00f3n es una extensi\u00f3n del abandono a la persona que siniestraron. Es decidir, fr\u00edamente, que el bienestar jur\u00eddico propio es m\u00e1s valioso que el derecho de una madre, de un padre, de hermanos, a saber, c\u00f3mo fueron los \u00faltimos minutos de su ser amado Esa falta de colaboraci\u00f3n con la justicia no es estrategia de defensa, es la manifestaci\u00f3n de una sociedad que ha perdido el norte \u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0La desobediencia no fue solo judicial, fue tambi\u00e9n desobedecer a todo eso que podr\u00eda dar indicios de un poco de respeto y valoraci\u00f3n por otro ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0A esa destrucci\u00f3n f\u00edsica de la prueba se le suma el muro del silencio. No es solo la chatarra que desaparece; es la palabra que se niega. El elegir el hermetismo como una extensi\u00f3n de la compactadora: si no hay auto y no hay relato, para el cinismo judicial, parece no haber crimen. Esta &#8220;fuga&#8221; de la responsabilidad, que viaja de una provincia a otra, confirma que el abandonar a una persona es hoy una estrategia calculada, donde el silencio del implicado y la negligencia del sistema se dan la mano para asfixiar el pedido de justicia de una familia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Si la huida f\u00edsica es un acto de cobard\u00eda y el silencio judicial es un acto de cinismo, la destrucci\u00f3n de la prueba es la culminaci\u00f3n del desprecio por la vida. Lo ocurrido con el caso de Germ\u00e1n es una herida abierta en la credibilidad de nuestro sistema. No es un error administrativo. Es un acto de desaparici\u00f3n de la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Compactar un veh\u00edculo que lleva las marcas de un impacto es, simb\u00f3licamente, compactar el derecho a la justicia de una familia. Es decirnos a los deudos que ese rastro de metal, que podr\u00eda contar qu\u00e9 pas\u00f3 realmente, no tiene importancia frente a la celeridad de un tr\u00e1mite de entrega. Parece que no solo huyen los conductores; a veces, tambi\u00e9n huye la evidencia bajo el amparo de una burocracia que mira para otro lado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0No podemos permitir que el silencio sea un refugio legal. Como sociedad, debemos decidir si vamos a seguir acelerando o si, de una vez por todas, vamos a detenernos ante el dolor del pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A quienes deben decidir<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Por todo esto, este art\u00edculo no es solo una reflexi\u00f3n, es un reclamo urgente a los Poderes Judicial y Legislativo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0A los Jueces: Dejen de considerar la fuga o el ocultamiento de pruebas como un &#8220;atenuante&#8221; por el estado de shock. El silencio no puede ser una estrategia v\u00e1lida de defensa cuando hay una vida truncada. La justicia que llega tarde o que permite la destrucci\u00f3n de evidencias, es justicia c\u00f3mplice.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0A los Legisladores: Necesitamos marcos legales que entiendan que el abandono, la huida y la obstrucci\u00f3n de la verdad son agravantes directos del desprecio por la vida. No podemos permitir que sea m\u00e1s &#8220;negocio&#8221; legal huir que quedarse a socorrer.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0A la Sociedad: No podemos ser una provincia de calles limpias, pero de conciencias rotas. Cada vez que naturalizamos un &#8220;choque y fuga&#8221;, estamos aceptando que nuestra propia vida es descartable.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La seguridad vial no es solo saber se\u00f1ales de tr\u00e1nsito; es recuperar el contrato b\u00e1sico de humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Mientras sigamos permitiendo que se huya y se callen verdades, el Chaco seguir\u00e1 sangrando por sus rutas. Es hora de que el Estado sea tan r\u00e1pido para hallar la verdad como lo es la calle para olvidar a sus muertos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0La justicia podr\u00e1 determinar penas, pero no puede devolver la humanidad que se pierde al elegir el silencio o la fuga. Mientras sigamos viendo al siniestro como un tr\u00e1mite a eludir y no como una tragedia que nos interpela, el Chaco seguir\u00e1 siendo una provincia de calles limpias, pero de conciencias rotas.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque el abandono, empieza en el motor que acelera, pero se consolida en la boca que calla ante el dolor del otro. \u00a0Justicia es que no nos d\u00e9 lo mismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;*Miembro FICVI-Miembro Comit\u00e9 Consultivo-Agencia Nacional de Seguridad Vial Grupo 2-T\u00e9cnicos y Empresarios en Seguridad Vial<\/p>\n\n\n\n<p>Referente Ad Honorem Provincial Red Federal de Asistencia a V\u00edctimas y Familiares de V\u00edctimas de Siniestros Viales-L\u00ednea 149 opci\u00f3n 2-<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>05-Abr-26  \u201cNo es solo el &#8220;choque&#8221; lo que mata; a veces, es la decisi\u00f3n consciente de acelerar y dejar a alguien atr\u00e1s lo que termina de quebrar el tejido social de nuestra provincia.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":358837,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[104],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.noticiasdelparana.com.ar\/NuevaEdicion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358836"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.noticiasdelparana.com.ar\/NuevaEdicion\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.noticiasdelparana.com.ar\/NuevaEdicion\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.noticiasdelparana.com.ar\/NuevaEdicion\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.noticiasdelparana.com.ar\/NuevaEdicion\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=358836"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.noticiasdelparana.com.ar\/NuevaEdicion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358836\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":358838,"href":"https:\/\/www.noticiasdelparana.com.ar\/NuevaEdicion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358836\/revisions\/358838"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.noticiasdelparana.com.ar\/NuevaEdicion\/wp-json\/wp\/v2\/media\/358837"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.noticiasdelparana.com.ar\/NuevaEdicion\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=358836"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.noticiasdelparana.com.ar\/NuevaEdicion\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=358836"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.noticiasdelparana.com.ar\/NuevaEdicion\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=358836"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}