Bajo el lema “Si daña, no es broma”, la cartera educativa advirtió que este tipo de contenidos “generan pánico innecesario, afectan la asistencia escolar y perjudican especialmente a los estudiantes más vulnerables”.
En este sentido, se solicita a las familias no reenviar estos mensajes y, en caso de detectar alguna situación sospechosa, comunicarla únicamente al director o directora de la institución correspondiente, quien será el encargado de activar el protocolo establecido.
Asimismo, desde el Ministerio recordaron que la difusión de amenazas falsas constituye un delito penal. “En todo el país ya hay adolescentes detenidos por este motivo”, señalaron, y finalmente remarcaron la importancia de actuar con responsabilidad.


