El hecho se registró cuando los policías realizaban tareas de control y detectaron la presencia de dos vacas abatidas, cuyos cuerpos presentaban lesiones que serían compatibles con impactos de arma de fuego.
Tras el hallazgo, se realizaron las correspondientes actas de constatación e inspección ocular, mientras que la situación fue puesta en conocimiento de la Fiscalía de Investigación Rural y Ambiental de Santo Tomé, a cargo del fiscal Martín Alejandro Leiva.
De acuerdo con las primeras estimaciones, el rápido despliegue de las fuerzas de seguridad habría evitado que los autores lograran llevarse la carne de los animales o concretaran nuevos hechos de faena ilegal en la zona.
Por el caso se iniciaron actuaciones de oficio por Supuesto Daño Simple, al tiempo que continúan las tareas investigativas para identificar a los responsables, quienes presuntamente se habrían internado en sectores de monte cerrado para evitar ser detectados.


