La función será a las 21 en las instalaciones de la cooperativa, French 845. Las entradas anticipadas se pueden comprar al 3624000385.
En la comedia, escrita por José Ignacio Serralunga, aparecen a la vista sólo los dos personajes centrales, la Señora Mónica y su empleada doméstica Ramona: a la primera, la vida le pasa por al lado; a la segunda, le pasa por encima. Con esa premisa, el espectador podrá reconocer los personajes inmediatamente y, a través de las escenas, ir previendo una historia casi cantada, claro que la misma incluye un final que hay que ver. El autor se vale de situaciones cotidianas abordadas desde el humor. Todos conocemos alguna señora Mónica y alguna Ramona, que se les parecerán sospechosamente. Ellas comparten el espacio y el tiempo, y sus vidas, si bien paralelas, se cruzan sin que ellas se den por enteradas. Pasa el tiempo, el mundo cambia y ellas siguen igual. O peor, según como se mire. Ahí es donde aparece el humor, ellas son el motivo de la comedia y no se dan cuenta de su realidad, que llega a los límites del grotesco.
Ubicada dentro del género del grotesco, el autor propone una visión humorística del mundo para llegar a lo dramático, desde lo cómico. La ironía, la paradoja y el chiste ocultan el conflicto. Lejos está de buscar el humor fácil. Hay un equilibrio inestable donde el público deberá ceder a la risa ante lo trágico de la situación.
Las premisas actorales asumidas desde el principio fueron claras: no caer en la burla fácil ni en la composición de personajes ridículos, sino por el contrario, reforzar las situaciones y las relaciones entre los personajes como la fuente de la comicidad. En varias escenas, la risa viene de la mano del humor negro. El resultado final, una rara mezcla de humor y drama que provoca risa, pero también hace que los personajes sean queribles y odiables, es decir, que conmuevan, que no pasen desapercibidos. Y mucho menos, ya lo advertimos, cuando llegue el final de la historia.
El autor es José Ignacio Serralunga, dramaturgo, actor y director teatral, ha sido premiado en numerosos concursos nacionales e internacionales de dramaturgia y narrativa. Autor de 30 obras de teatro, estrenadas en su mayoría por grupos de todo el país. Esta fue la primera obra teatral del autor santafesino en ser estrenada en Buenos Aires, en 2003, por un elenco porteño, y luego fue presentada en 2010, con dirección de Agustín Cuzzani (h), en plena calle Corrientes.


