Acompañado por su mamá, Aldana, el joven viene atravesando una intensa lucha contra la enfermedad, alternando su estadía entre Casa Chaco y los centros médicos donde recibe atención especializada. Durante este tiempo, su historia movilizó a vecinos, amigos y a toda una comunidad que siguió de cerca cada avance de su recuperación.
El emotivo momento de tocar la campana representa un importante paso dentro de su tratamiento y fue celebrado por familiares, allegados y todas las personas que acompañaron con mensajes, oraciones y gestos solidarios.
La familia destacó la fortaleza con la que Santi enfrentó cada etapa del proceso, demostrando una gran entereza pese a las dificultades que implicó permanecer lejos de su hogar durante varios meses.
Si bien el camino médico continúa con controles y seguimiento profesional, la finalización de la radioterapia marca un logro significativo y una nueva etapa llena de esperanza para el joven barranquereño.
La imagen de Santi tocando la campana se convirtió en un símbolo de perseverancia, fe y lucha, reflejando la fuerza con la que afrontó cada desafío en estos meses de tratamiento.


