La actividad comenzó a las 17 y reunió vehículos clásicos y antiguos, tanto automóviles como motocicletas, que fueron exhibidos durante la jornada en un espacio de encuentro y camaradería entre expositores y público.
Además del atractivo fierrero, el evento tuvo un marcado fin solidario. La organización impulsó la recolección de mercadería no perecedera destinada a colaborar con una vecina de Barranqueras que sufrió recientemente el incendio de su vivienda, ubicada en calle Sauce al 660. Los asistentes se acercaron con donaciones, sumándose a la propuesta benéfica.
Desde el club organizador destacaron la respuesta de la comunidad y el acompañamiento de los participantes, subrayando que el objetivo fue combinar la pasión por los vehículos clásicos con la ayuda concreta a una familia que atraviesa un momento difícil.
La “Juntada de Verano” se consolidó así como una propuesta recreativa y solidaria, que integró exhibición, encuentro social y compromiso comunitario.













