Resistencia

RESISTENCIA: Día Del Reciclaje: La Práctica Que Le Da Una Nueva Vida Al Aceite Vegetal Usado Y Crece En Argentina

Aunque muchas personas no lo saben, el aceite de cocina usado puede convertirse en un residuo altamente contaminante si no se lo gestiona de manera adecuada. Una práctica frecuente, como desecharlo en cañerías o desagües, provoca daños en los sistemas cloacales y afecta recursos esenciales como el agua y el suelo. En ese contexto, cada 17 de mayo se conmemora el Día Mundial del Reciclaje, una fecha que busca concientizar sobre la importancia de reducir, reutilizar y reciclar residuos, además de promover prácticas sustentables que contribuyan al cuidado del ambiente y a una gestión más responsable de los desechos cotidianos.

También funciona como una oportunidad para visibilizar iniciativas que buscan cambiar hábitos cotidianos con impacto negativo en el ambiente y promover prácticas más sustentables. En ese marco se destaca la campaña “Reciclá tu Aceite”, que lleva adelante la empresa DH-SH y crece en todo el país impulsando el reciclaje de un producto presente en las cocinas de hogares y comercios gastronómicos argentinos: el aceite vegetal usado. Y es que este insumo, una vez utilizado para freír o cocinar, suele ser descartado de manera incorrecta, pero a través de su recolección y tratamiento adecuado puede transformarse en biocombustible y convertirse en un ejemplo concreto de economía circular.

“Reciclar el aceite de cocina es transformar un residuo contaminante en una fuente de energía limpia. En el marco del Día Mundial del Reciclaje, buscamos reforzar la importancia de esta práctica que cada vez suma más participación en hogares y comercios de todo el país. A través de campañas como ‘Reciclá tu Aceite’, demostramos que un pequeño gesto cotidiano puede generar un impacto ambiental positivo, cuidando el agua, el suelo y promoviendo una mayor conciencia ciudadana sobre la gestión responsable de los residuos”, explicó Antonella Druetta, responsable de Sustentabilidad de DH-SH.

Un compromiso verde 

Para reciclar el aceite vegetal usado (AVU) en casa, primero se lo debe dejar enfriar luego de cocinar y colocarlo en un recipiente plástico limpio, seco y con tapa. Ese mismo envase puede seguir utilizándose para acumular el aceite de futuras frituras y, una vez lleno, debe llevarse al punto verde más cercano para completar el circuito de reciclaje. En el caso de los comercios gastronómicos, la firma provee bidones para que puedan acumular los desechos en estos recipientes de mayor tamaño, a la vez que se encarga de la logística de búsqueda y transporte.

“Ya llevamos instalados más de 400 puntos verdes distribuidos en quince provincias argentinas para que los vecinos de cada localidad donde tenemos presencia puedan llevar su aceite y reciclarlo. DH-SH cuenta con camiones repartidos por distintas zonas que se encargan de la logística de recolección en cada punto de acopio para luego trasladarlo a nuestra planta en Capitán Bermúdez, donde recibe tratamiento´para luego ser utilizado en la producción de biocombustible”, señaló Sebastián Soso, responsable de Comunicación de DH-SH.

En este círculo virtuoso, la empresa también lleva adelante su programa de educación ambiental, con el que dictaron más de 200 charlas en instituciones educativas alcanzando a más de 6.000 estudiantes de todo el país. También gestiona los envases plásticos que acumula con el acopio de aceite, los cuales son reinsertados como insumo en industrias recicladoras para fabricar nuevos productos. Así, el reciclaje se vuelve un motor económico que genera empleo directo en plantas de tratamiento y logística, además de trabajo indirecto en empresas proveedoras y colaboradoras que integran esta red de economía circular. 

“Detrás de cada proceso industrial hay una cadena de actores que va desde recolectores hasta pymes que reincorporan estos insumos a nuevos circuitos productivos. Esa articulación es la que permite que los residuos dejen de ser un problema ambiental para convertirse en una oportunidad de transformación, aprovechando todo su potencial”, explicó Soso. 

La palabra de los municipios 

La articulación con los municipios resulta clave para ampliar el alcance de la campaña “Reciclá tu Aceite”, ya que son los gobiernos locales quienes facilitan la instalación de puntos de acopio, impulsan campañas de concientización y promueven la participación ciudadana. A través de convenios con DH-SH, cada vez más ciudades incorporan esquemas de recolección y tratamiento de aceite vegetal usado, fortaleciendo políticas ambientales locales y fomentando hábitos sustentables en la comunidad.

Luciano Marelli, secretario de Ambiente y Espacio Público en Municipalidad de Rosario, indicó que la ciudad cuenta con una gestión integral que responde de manera eficiente tanto a la generación domiciliaria como al sector gastronómico, entendiendo que la disposición adecuada de estos residuos es una pieza clave para proteger nuestra infraestructura y el ecosistema del río. “Nuestra prioridad es garantizar que el aceite que se utiliza en cada cocina, ya sea de un hogar o de un restaurante, no sea un foco de contaminación, sino una materia prima para la generación de energías limpias. Es una política de Estado que transforma un problema ambiental en una solución sustentable para todos los rosarinos”, terminó diciendo Marelli.

En tanto, Ramiro Ragno, director de Residuos Especiales de la Municipalidad de la ciudad de Salta, destacó el trabajo conjunto con DH-SH para la recuperación del aceite vegetal usado. “Es una de las empresas habilitadas para recibir el aceite usado y darle una trazabilidad responsable para su transformación en biocombustibles. Hace años que trabajamos con ellos a través de un convenio de colaboración para recuperar y concientizar sobre la correcta disposición final del aceite vegetal usado, tanto domiciliario como el generado por locales gastronómicos Esto genera empleo, inclusión social y aporta a una economía circular”.

Por su parte Emilia Molina, directora general de Ambiente, Energía y Cambio Climático de la Municipalidad de Godoy Cruz, en Mendoza, resaltó que el convenio les permitió ampliar las alternativas de tratamiento para residuos domiciliarios. “Hace muchos años promovemos el reciclaje y la recuperación de materiales. Haber firmado el convenio con DH-SH nos trajo una veta más en cuanto a un residuo domiciliario que la gente genera, no sabe qué hacer y que no tienen un tratamiento específico en la provincia”, explicó. Actualmente, el municipio cuenta con cinco contenedores distribuidos en distintos puntos del departamento para la recepción de aceite usado, que luego es acopiado en el Polo Ambiental y retirado por la empresa. Además, destacó las campañas de educación ambiental en escuelas para concientizar.

Matías Chávez, subsecretario de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Resistencia, subrayó la importancia de la correcta gestión del aceite de cocina usado. “Si no se trata adecuadamente, genera un alto impacto ambiental sobre el agua y los suelos”, advirtió. En ese sentido, valoró la adhesión de la ciudad a programas de recolección y reciclaje como el que desarrolla DH-SH. “Estas iniciativas no solo evitan la contaminación, sino que también promueven una economía circular en la que los residuos se transforman en nuevos recursos. Es fundamental que los vecinos se sumen a estas iniciativas, separando el aceite usado y acercándolo a los puntos de recolección porque cada acción individual contribuye a un impacto positivo”, sostuvo.

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