Corrientes

CORRIENTES: Producción Porcina: Evaluaron Cómo Reemplazar El Maíz En La Alimentación Con Un Subproducto Regional

En las provincias de Corrientes y Misiones, el procesamiento de la mandioca genera toneladas de cáscaras que hoy terminan en la basura. A todo esto, los productores de cerdos de la región enfrentan un problema constante: el maíz, base de la alimentación de esos animales, tiene un precio que sube con frecuencia porque también se destina a la exportación y al consumo humano.

Un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE se planteó si esos dos problemas podían resolverse al mismo tiempo. El resultado de esa inquietud es un trabajo de investigación financiada con una Beca de Estímulo a las Vocaciones Científicas (EVC-CIN) de la estudiante Gabriela Rau.

El trabajo se denomina “Variables bioquímicas de cerdos alimentados con cáscara de mandioca” y fue realizado en colaboración con los médicos veterinarios Horacio Ariel Koslowski y José Picot, el licenciado en Genética, Sebastián Sánchez, la ingeniera Angela Burgos y el estudiante Fernando Barrientos Cánovas.

Una cuestión trascendental a conocer para que la cáscara de mandioca sea viable como alimento para cerdos, es conocer su impacto en el medio interno del animal. En consecuencia, el equipo analizó el estado de los cerdos a través de análisis de sangre.

Los valores de un análisis de sangre indican si los órganos trabajan bien, si hay inflamación, si el animal procesa los alimentos de forma normal o si algo en su dieta le está causando daño. Conocer esos valores antes y después de incorporar un alimento nuevo es la forma más directa de saber si ese alimento es seguro.

La becaria se propuso determinar si incluir cáscara de mandioca en el alimento de los cerdos en distintas proporciones modificaba alguno de esos valores de sangre en comparación con una dieta sin ese ingrediente.

Cómo se hizo el estudio. La cáscara de mandioca utilizada en el ensayo provino de comercios de la región dedicados al procesamiento de esa raíz y del comedor universitario de la UNNE del Campus Sargento Cabral. Una vez recolectada, la cáscara fue secada y molida.

El proceso de secado cumple una función doble: estabiliza el material para que pueda incorporarse a la dieta y elimina sustancias que, en estado fresco, pueden ser dañinas para los animales.

Con ese material procesado, se formularon tres dietas distintas para cerdos en etapa de crecimiento. Un grupo recibió la dieta habitual sin cáscara de mandioca. Otro grupo recibió una dieta con un cinco por ciento de cáscara de mandioca. Un tercer grupo recibió una dieta con un diez por ciento de ese ingrediente.

Para conocer el estado interno de los animales, se extrajeron muestras de sangre de cada grupo a través de una punción en una vena ubicada en la zona del ojo. Las muestras fueron procesadas en laboratorio y los resultados se sometieron a análisis estadístico para determinar si las diferencias entre grupos eran reales o producto del azar.

Medición de Variables. Los análisis de sangre incluyeron la medición de siete variables: creatinina (que indica cómo funcionan los riñones), glucosa (nivel de azúcar en sangre), triglicéridos y colesterol total (grasas en circulación), proteínas totales y albúminas (relacionadas con la nutrición y la función del hígado), y urea (producto del procesamiento de las proteínas).

En ninguna de esas siete variables hubo diferencias que pudieran considerarse relevantes entre los tres grupos. Tanto los cerdos que comieron solo la dieta base como los que recibieron cinco o diez por ciento de cáscara de mandioca mostraron valores de sangre dentro de rangos similares. Esto significa que el organismo de los animales respondió de la misma manera en los tres casos: la cáscara de mandioca, en las proporciones ensayadas, no alteró ninguno de los parámetros medidos.

Estos resultados coinciden con los obtenidos por equipos de investigación de Nigeria que también estudiaron el uso de cáscara de mandioca en la alimentación de cerdos, lo que refuerza la consistencia de los hallazgos.

Impacto del trabajo.  Las conclusiones del trabajo abren una vía concreta para pequeños y medianos productores de cerdos del nordeste argentino. Si la cáscara de mandioca puede reemplazar en parte al maíz sin que los animales presenten señales de deterioro en su salud, los productores tienen la posibilidad de reducir el costo del alimento utilizando un material que hoy se descarta.

El aprovechamiento de la cáscara de mandioca como alimento para cerdos reduce el volumen de residuos que genera la industria de procesamiento de esa raíz en la región, y disminuye la dependencia de materias primas que llegan desde otras zonas del país.

El equipo sostiene que los datos obtenidos permiten validar científicamente el uso de este subproducto en la formulación de dietas para cerdos en crecimiento, y que esa validación es la base para transferir el conocimiento a los productores de la región a través de recomendaciones técnicas con respaldo de evidencia.

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