Natalia, madre del joven, explicó que Lautaro padece retraso madurativo y diplejia espástica, además de haber sido sometido a una intervención quirúrgica cardíaca. Según relató, el adolescente mantiene un fuerte vínculo afectivo con los animales y la yegua representa una importante compañía en su vida cotidiana.
La mujer sostuvo que el animal se encontraba debidamente atado al momento del procedimiento y que no estaba suelto en la vía pública. Asimismo, afirmó contar con testigos que pueden dar fe de esa situación.“Es una yegua de compañía para mi hijo, no se utiliza para trabajos de acarreo ni para ninguna otra actividad.
Está bien alimentada y en buenas condiciones de salud”, expresó Natalia al dar a conocer su situación. Otro aspecto que agrava el problema, según señaló, es que la yegua tiene una potranca que aún se encuentra en etapa de amamantamiento, por lo que la separación entre ambos animales genera preocupación en la familia.
La vecina indicó además que, tras el secuestro, desde el Municipio le informaron sobre una multa superior a los 200 mil pesos que debe abonar para recuperar el animal. Sin embargo, manifestó que no cuenta con los recursos económicos necesarios para afrontar ese monto.
Ante esta situación, Natalia considera que el procedimiento fue injustificado y solicita la revisión del caso para lograr la restitución de la yegua. “Lo único que pido es que me devuelvan el animal de mi hijo. No estaba suelto y es parte importante de su vida”, expresó.
Mientras tanto, el reclamo tomó estado público y la familia espera una respuesta de las autoridades competentes que permita resolver la situación.


