Catalina nació con distrofia muscular y, desde sus primeros años, el Municipio de Puerto Vilelas acompaña a la familia en sus necesidades de traslado para acceder a sus tratamientos. Con la creación de la Guardia Urbana Municipal (GUM), este acompañamiento continuó a través de los agentes encargados de realizar sus traslados.
Con el paso del tiempo, los viajes para sus tratamientos generaron un vínculo especial entre Catalina y los integrantes de la Guardia Urbana. La niña suele recibir a los agentes con una sonrisa y, según destacaron desde el área, se convirtió en una integrante muy querida por el personal, que la considera simbólicamente como la “ahijada” de la GUM.
Tras permanecer tres semanas internada, Catalina finalmente pudo regresar a su hogar para continuar con su recuperación junto a su familia.
Desde la Secretaría de Seguridad Pública, Vial y Ambiental señalaron que la Guardia Urbana continuará acompañando a la niña y poniendo a disposición los recursos necesarios para garantizar que sus traslados sean seguros y adecuados para sus tratamientos.


