Según se indicó, la actuación se inició luego de que una vecina radicara una denuncia en la comisaría local al advertir situaciones de violencia y escuchar reiterados llantos de un niño en una vivienda particular.
Tras tomar conocimiento de la situación, personal municipal y representantes del Área de Género, Niñez, Adolescencia y Familia se dirigieron al lugar para verificar los hechos y garantizar la protección integral del menor.
Durante la intervención, se habrían constatado indicios de presuntas agresiones físicas hacia el niño, que serían atribuidas a la actual pareja de su madre. Ante esta situación, se activaron de manera inmediata los protocolos de actuación previstos para casos de vulneración de derechos de niños, niñas y adolescentes.
Como parte de las medidas adoptadas, se dio intervención al padre biológico del menor y se articuló el trabajo con la Fiscalía de Investigación Penal de turno, la Policía de la Provincia y la Línea 102, organismo especializado en la atención y protección de la niñez.
Desde el municipio destacaron la importancia del trabajo coordinado entre las distintas instituciones para garantizar una respuesta rápida y efectiva ante situaciones que involucren a menores de edad.
Asimismo, remarcaron que la prioridad fue preservar la integridad física y emocional del niño, asegurando su resguardo mientras avanzan las actuaciones judiciales correspondientes.
Las autoridades recordaron a la comunidad la importancia de denunciar cualquier situación que pueda poner en riesgo a niños, niñas y adolescentes, destacando que la intervención temprana resulta fundamental para proteger sus derechos y garantizar su bienestar.
La investigación continúa bajo la órbita de la Justicia, que deberá determinar las circunstancias del caso y las responsabilidades que pudieran corresponder.


