En medio de la emergencia hídrica que afecta a Barranqueras y a otras localidades de la región, Magda Ayala brindó detalles sobre el operativo municipal desplegado para acompañar a las familias afectadas por la crecida del río Paraná. Durante una recorrida por el dispositivo instalado en la zona del terraplén y avenida Maipú, destacó la planificación previa, la asistencia social y sanitaria y la necesidad de mantener el trabajo coordinado entre los distintos organismos.
Según precisó, actualmente el municipio contabiliza aproximadamente 96 familias y 336 personas evacuadas en ese sector de la ciudad. La jefa comunal explicó que el operativo comenzó a organizarse desde enero, cuando se elaboró un plan de contingencia ante los pronósticos vinculados al fenómeno de El Niño.
Posteriormente, durante mayo, equipos municipales realizaron un relevamiento en los barrios considerados más críticos, especialmente en la zona ribereña. Ese censo permitió identificar la cantidad de familias que podrían necesitar asistencia, así como la presencia de niños, adultos mayores y personas con discapacidad, para calcular los recursos necesarios.
“Hubo una organización previa, y eso nos permitió llegar a este momento”, sostuvo Ayala, al destacar que la planificación anticipada permitió preparar los dispositivos de asistencia antes de que la situación se agravara.
Asistencia en la zona del terraplén y avenida Maipú
Uno de los aspectos que señaló la intendenta es la particularidad de las familias ribereñas, muchas de las cuales históricamente prefieren permanecer cerca de sus viviendas para cuidar sus pertenencias y animales.
Ayala explicó que algunos vecinos se resisten a trasladarse a instituciones habilitadas como centros de evacuados por temor a perder sus bienes. En ese contexto, el municipio dispuso módulos habitacionales temporales para acompañarlos y brindarles un espacio de resguardo.
“Estas familias tienen sus canoas y periódicamente van a revisar sus casas. Tienen miedo de perder todo. Hay testimonios de personas que cuentan que cuando se fueron y volvieron ya no tenían sus chapas”, relató.
La funcionaria reconoció que los módulos temporales recibieron cuestionamientos, pero sostuvo que constituyen una herramienta utilizada históricamente para responder a este tipo de situaciones. También aclaró que son instalaciones provisorias y que el municipio mantiene documentada la situación de las familias, en coordinación con los organismos correspondientes.
Además del alojamiento, el dispositivo municipal funciona de lunes a lunes y contempla cuatro comidas diarias, actividades deportivas y culturales, apoyo escolar y recepción de donaciones. Ayala agradeció especialmente la solidaridad de los vecinos que acercan alimentos, elementos de primera necesidad y comida para los animales.
En ese sentido, destacó el trabajo de la posta de Bromatología, a cargo de la doctora Besil, que realiza recorridas permanentes para asistir y controlar la situación de los animales de las familias afectadas.
Operativo sanitario: atención pediátrica durante el fin de semana
Durante la recorrida también se presentó un dispositivo sanitario en articulación con Radiología Center y el Sanatorio Chaco, que brindará atención en el sector del terraplén y avenida Maipú durante el sábado y el domingo.
Ayala explicó que se priorizó la atención pediátrica debido a la importante cantidad de niños que permanecen en la zona y a la demanda que registran los centros de salud cercanos.
“Hay muchas familias y los turnos colapsan; por ahí tampoco hay pediatra. Por eso trajimos este servicio para acompañar a las familias”, indicó.
Asimismo, anunció que el camión sanitario continuará recorriendo otros sectores de la ciudad. La próxima intervención está prevista en la zona de Los Milagros y, el sábado siguiente, en los barrios Sumalao y 2 de Abril.
El dispositivo contempla atención de pediatría, gastroenterología, radiología y otras prestaciones, con turnos limitados en los distintos puntos.
El sistema de bombeo, una de las principales preocupaciones
Otro de los temas centrales abordados por Ayala fue el funcionamiento del sistema de bombeo, fundamental para el drenaje de la ciudad debido a que Barranqueras se encuentra dentro de un circuito cerrado.
Lajefa comunal informó que la ciudad cuenta con ocho estaciones de bombeo: tres municipales y cinco que dependen de otros organismos. Aseguró que las tres estaciones bajo responsabilidad del municipio se encuentran en condiciones y son monitoreadas permanentemente.
También explicó que cada una cuenta con un grupo electrógeno, un recurso fundamental ante posibles cortes del suministro eléctrico durante tormentas o lluvias intensas.
Respecto de las otras cinco estaciones, señaló que el municipio envía informes diarios a la Administración Provincial del Agua (APA) para solicitar que se garantice su funcionamiento y que cuenten con los equipos necesarios para operar ante eventuales interrupciones del servicio eléctrico.
El riacho Arazá y el pedido de continuidad de los trabajos
En relación con las obras y tareas de mantenimiento hídrico, Ayala remarcó la importancia de completar las intervenciones en el riacho Arazá, al que definió como un punto estratégico para el escurrimiento de las aguas de distintas localidades del área metropolitana.
“Es un punto estratégico que conecta Resistencia, Fontana, Barranqueras y Vilelas; todo desagua por ahí”, explicó.
En ese sentido, indicó que ya se ejecutó una parte de los trabajos, pero todavía resta completar el sector correspondiente a Puerto Vilelas. Según señaló, desde el municipio solicitaron a la APA que continúe con las tareas y adelantó que realizarían una recorrida para verificar los avances.
También mencionó las dificultades operativas que implica el trabajo en determinados sectores, debido a que requiere maquinaria específica y los avances son lentos.
“Esto no tiene banderías políticas, aquí nadie se salva solo”
Consultada sobre la articulación con el Gobierno provincial, Ayala manifestó la predisposición del municipio para trabajar de manera conjunta frente a la emergencia y sostuvo que la situación requiere coordinación entre todos los niveles del Estado.
“Esto no tiene banderías políticas, aquí nadie se salva solo. Esto recién comienza, es para largo”, expresó.
En ese marco, aseguró que el municipio tiene una planificación de trabajo y que, si la situación requiere mayores recursos o asistencia provincial, solicitarán el acompañamiento necesario.
Por otra parte, destacó el compromiso de los trabajadores municipales, quienes no solamente cumplen con sus jornadas habituales, sino que también colaboran fuera de horario en las tareas de asistencia y organización. Explicó que se elaboró un registro de recursos humanos disponibles para convocarlos ante una eventual emergencia mayor.
Los servicios municipales continúan en los barrios
Finalmente, Ayala remarcó que, mientras se sostiene el operativo de asistencia a las familias afectadas por la creciente, el municipio continúa prestando los servicios esenciales en el resto de la ciudad.
En ese sentido, mencionó los trabajos de mantenimiento de calles, limpieza de desagües internos, alumbrado público y las intervenciones territoriales que se desarrollan en distintos barrios.
“Nosotros no nos vamos del lugar hasta finalizarlo. Por eso siempre damos un plazo de 20 a 25 días para poder terminar un barrio, obviamente siempre que el clima nos acompañe”, explicó.
Al ser consultada sobre las obras de control hídrico y el Dique, Ayala aclaró que no es especialista en la materia y que las evaluaciones técnicas corresponden a los profesionales y organismos competentes. No obstante, señaló que, según las explicaciones recibidas por los técnicos municipales, las intervenciones necesarias requieren financiamiento de mayor escala, incluso de carácter internacional.
La intendenta concluyó expresando su expectativa de que las obras y los dispositivos de prevención permitan atravesar la emergencia y brindar mayor tranquilidad a las familias de Barranqueras.


