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CHACO: Caso Cecilia: “Creo Que Habrá Una Respuesta A Este Intento De Identificación”, Confía El Director Del Instituto Forense Cordobés

El médico forense David Dib, director del Instituto Médico y Genético Forense del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, no duda cuando responde: “Creo que habrá una respuesta a este intento de identificación”. Y esa confianza está apoyada en todo el prestigio que avala el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), una institución científica, no gubernamental y sin fines de lucro, que ha logrado identificar víctimas de la última dictadura, un trabajo que continúa hasta estos días.

En declaraciones al canal TN, Dib se refirió así al procedimiento que hará el EAAF sobre los restos óseos hallados en el río Tragadero, en el marco de la investigación por la desaparición y muerte de Cecilia Strzyzowski. En un primer paso, esos restos fueron analizados aquí en Resistencia por un equipo que tuvo participación de integrantes del Poder Judicial de Córdoba. Y ahora, en el laboratorio del renombrado equipo argentino, se buscará dar respuestas sobre la identidad.

“Hay que esperar el proceso, que consiste en tratar de encontrar una célula en esos pedacitos de huesos, para poder tomar la huella genética que pueda ser comparada con sus familiares de manera indubitable. El proceso lleva su tiempo, su minuciosidad y es muy estricto”, explicó Dib.

En esa línea, resaltó: “En estos tiempos, en la ciencia forense, apuntamos a una cuestión humanitaria, y desde ese punto de vista lo que más nos interesa es que la familia pueda recuperar los restos que sean posibles, y que pueda concluir el fenómeno del duelo según su cultura”.

Además, el forense confirmó que entre los restos hay piezas dentales. “Son muy interesantes cuando tenemos la estructura completa, porque eso nos permite reconstruir la ficha dental, con un odontograma que produce de manera indubitable una identidad”, dijo sobre la importancia de estas piezas.

Así, agregó: “Entiendo en este caso que hay piezas sueltas que se podrían corresponder a una persona adulta”. “Lo que tiene de interesante tener estas piezas es que es un lugar que resguarda muy bien el ADN y es donde se pueden hacer estas pruebas que van a llevar adelante en el laboratorio”, precisó.

En este punto, recordó como antecedente histórico el trabajo realizado por el EEAF con restos de víctimas de la dictadura: “Tenemos la experiencia acá en Córdoba, del trabajo del Equipo con restos que habían sido tratados con fuego en hornos de alta temperatura, y a partir de los cuales se pudieron identificar personas. Se necesita mucho calor para poder fundir piezas dentales”, mencionó.

Sobrada experiencia y prestigio internacional

Carlos Vullo en el laboratorio de Córdoba del Equipo Argentino de Antropología Forense. (Foto: Alvaro Corral – https://eaaf.org)

En otro punto de la entrevista, Dib señaló que los restos están en el Laboratorio de Genética Forense del EAAF, del cual destacó “la sobrada experiencia en este tipo de análisis”. “En una o dos semanas es probable que pueda estar este resultado que vincule o no a estos restos con los familiares con quienes son cotejados”, reveló.

Dijo así que no resulta “infrecuente en casos de femicidios el intento de ocultamiento de los cuerpos”. “El trabajo que hicimos con nuestra antropóloga, una médica forense y una odontóloga forense, conjuntamente con forenses de la región, fue determinar que aquellos restos que habían encontrado y sido levantados, pertenecían a seres humanos, y además que pertenecen a una sola persona”, recordó sobre la labor en Resistencia, indicando que “en principio no se pudo determinar, porque están muy maltratados, el sexo y la edad”.

Marcó, así, que todo aquello que no logró determinarse en el primer examen, sí podrá lograrse a través de “estudios genéticos aún en casos donde (los restos) puedan estar sometidos a este tipo de intentos de hacerlos desaparecer”.

El pasado 27 de junio, en el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses del Poder Judicial del Chaco, un equipo interdisciplinario logró determinar que las muestras óseas halladas en allanamientos en el río Tragadero pertenecían a una única persona adulta, aunque no fue posible determinar sexo, edad precisa ni causa de muerte, debido a que se encuentran multifragmentadas y calcinadas, según informó oficialmente el Equipo Fiscal Especial.

Ese equipo de estudio que trabajó en el IMCIF estuvo compuesto por Anahí Marina Ginarte, antropóloga forense; María Florencia Granton, médica forense; Andrea Viviana Altamirano, odontóloga forense, del Instituto Médico Forense de Córdoba; José Luis Gálvez, decano Instituto Médico Forense de Corrientes; Eduardo Schelover, patólogo forense y Raúl Alejandro Aguirre, odontólogo forense IMCIF.

El antecedente de Ayotzinapa

El forense David Dib mencionó como antecedente, para dimensionar el prestigio y experiencia internacional del equipo que tendrá la tarea de identificar estos restos óseos hallados en el Chaco, que el doctor Carlos Vullo, director del laboratorio de genética forense en el EAAF –ubicado en Córdoba-, pudo determinar la identidad de uno de los jóvenes de la masacre de Ayotzinapa, México. Esos restos, afirmó, “estaban más o menos en las mismas condiciones”.

Fue en julio de 2020, a casi seis años de la masacre de Ayotzinapa, cuando se identificaron restos óseos de Christian Alfonso Rodríguez Telumbre, uno de los 43 estudiantes desaparecidos entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, una tragedia que enlutó a México.

Según la narrativa oficial –recuerda una nota de ese año de Página 12- la matanza ocurrida en el sureño estado de Guerrero, en México, fue responsabilidad exclusiva de una banda dedicada al narcotráfico, y todos los cuerpos de los estudiantes habían sido enterrados en un basural en la localidad de Cocula: los restos de Rodríguez Telumbre, de 19 años, fueron en cambio hallados en un paraje conocido como Barranca La Carnicería, a unos 800 metros del lugar.

Tanto la fiscalía mexicana como los organismos internacionales y locales que participaron de la investigación del caso Ayotzinapa no dudaron en destacar el trabajo del EAAF, específicamente en el análisis de los restos de Rodríguez Telumbre. “Nuestro rol consistió en analizar como peritos de los familiares todos los restos óseos que se habían encontrado en la Barranca La Carniceria”, explicó Mercedes Doretti, miembro fundadora y directora para Centro y Norteamérica del EAAF.

Se trata de poco más de 130 restos, entre los cuales la mayoría de ellos son indeterminados: no se puede definir con exactitud si se trata de restos de humanos o animales. “32 de ellos son claramente humanos, y entre ellos tres fragmentos fueron seleccionados para enviar al laboratorio de genética de la Universidad de Innsbruck en Austria, que cuenta con un laboratorio especializado en muestras particularmente difíciles para la extracción de ADN como son éstas”, agregó Doretti.