Tras largos meses de reposo absoluto, Fito floreció en nuevas canciones que trazaron su camino de vuelta, y en una mirada certera y profunda del tiempo en que nos toca vivir, tal y como se deja oír en este primer single del disco.
Con un sonido crudo y repleto de delays, que evoca sin escalas la obra en que John Lennon y Phil Spector homenajearon a las raíces del rock & roll, Paez, en su disco homónimo, suena a clásico y convoca al oyente a despertar del espíritu enajenante que nos rodea. «Shine» funciona como un llamado a la acción que demuestra que el rock vernáculo puede ser revitalizante, incluso en estos tiempos donde la tiranía del like domina los medios y tendencias:
Son el tipo de consignas de peso que brotan en este primer adelanto, donde Fito sintetiza el proceso de deshumanización del sujeto, que se vuelve extraño en su propio entorno, subyugado en un universo de alienación tecnológica.
Regresar a las bases resulta estimulante y necesario. En ese sentido, «Shine»
no solo potencia el retorno a la esencia de las raíces musicales de Fito, ahí dónde empezó todo, sino que también auxilia el sentido de volver a encontrarse con
el otro y con uno mismo.


