En la recta final del juicio contra cuatro policías, declaró por más una hora Ramón “El Gringo” Alves Rubín quien ratificó ante el Tribunal de Juicio en Paso de los Libres los detalles de las torturas que sufrió tras un allanamiento ilegal sin orden judicial.
Las acusaciones se centran contra contra cuatro efectivos de la Policía de Corrientes por los delitos de allanamiento ilegal y privación ilegítima de la libertad con abuso funcional agravada por violencia y amenazas, por un hecho ocurrido en febrero de 2020, según detalló una publicación del portal Confirmado,com.ar.
Alves Rubín relató que el incidente se originó tras un altercado menor en la costanera local, luego del cual se retiró junto a su hermano a su domicilio particular.
Según su exposición, a los pocos minutos entre 12 y 13 uniformados irrumpieron de forma violenta en el patio de su vivienda sin exhibir ninguna orden judicial. El testigo identificó al efectivo de apellido Solán como el primero en golpearlo en el rostro, señalando que luego se sumaron a la agresión física los agentes Salemi y Gómez, ignorando la presencia de menores de edad en el lugar.
La declaración sumó detalles de extrema gravedad institucional al describir el posterior traslado y la estadía en la Comisaría Primera. El denunciante afirmó que en el trayecto el oficial Salemi le pisaba la cabeza a su hermano, mientras que dentro de la dependencia sufrieron una “pateadura”, fueron mojados sistemáticamente y sufrieron descargas compatibles con el uso de una picana eléctrica.
Asimismo, denunció que los mantuvieron incomunicados en una celda en condiciones inhumanas, rodeados de suciedad y obligados a tomar agua de un caño debido a las burlas de los custodios.
Psicológico
El testigo también expuso las severas secuelas físicas y psicológicas que padece desde el violento episodio, argumentando que actualmente requiere de medicación diaria para conciliar el sueño y realizar sus tareas cotidianas.
Para respaldar su acusación de un hostigamiento continuo en el tiempo, aportó como prueba documental una serie de fotografías de un vehículo policial que merodeaba de forma sistemática su taller mecánico días después del hecho, con el presunto objetivo de imponerle miedo.
El debate judicial, que ya se extiende por seis meses, es coordinado por el Tribunal Oral y Penal presidido por el Dr. Gustavo Ifran, junto a los vocales Marcelo Pardo y Marcelo Fleitas.
La acusación formal está a cargo de la Fiscal de Cámara, Dra. Noelia Lena, y de la querella representada por el Dr. Rodrigo Olivera Mansilla, mientras que las respectivas defensas técnicas de los imputados están distribuidas entre la Defensora Oficial, Dra. Susana Ferreira, el Dr. Juan Carlos Vischi y el Dr. Hermindo González.
Tras la finalización de esta ronda de testimoniales, el Tribunal confirmó el cronograma para la etapa decisiva del proceso penal.
El próximo lunes 18 de mayo comenzarán formalmente los alegatos, donde los primeros en exponer sus argumentos y solicitudes de pena serán el Ministerio Público Fiscal y la querella, dando paso en la jornada subsiguiente a los discursos de clausura de las tres defensas técnicas.


