Durante esta etapa, las tareas avanzan hacia su tramo final, alcanzando el riacho Arazá, una intervención clave para optimizar el escurrimiento del agua, mejorar el funcionamiento del sistema de drenaje urbano y fortalecer la capacidad de respuesta de la ciudad ante eventuales precipitaciones.
Estos trabajos forman parte del Plan de Contingencia impulsado por la CEEM y se suman a las distintas intervenciones que el Municipio viene desarrollando de manera sostenida en las últimas semanas sobre canales, zanjas y desagües estratégicos, priorizando la limpieza, el mantenimiento y la recuperación de la infraestructura hídrica de Barranqueras.
Desde la comuna recordamos además que el cuidado de estos espacios es una responsabilidad compartida, por lo que solicitaron a los vecinos evitar arrojar residuos, restos de poda o cualquier otro elemento en canales y desagües, ya que estas prácticas generan obstrucciones, dificultan el escurrimiento del agua y aumentan el riesgo de anegamientos durante las lluvias.
Con estas acciones, el Municipio reafirma su compromiso de continuar trabajando de manera planificada y permanente para proteger a la comunidad, preservar el sistema de drenaje y mantener la ciudad en las mejores condiciones ambientales posibles frente a los desafíos climáticos.


