Greenpeace detectó que, en los primeros seis meses del año, en las provincias de Santiago del Estero, Salta, Formosa y Chaco se desmontaron 40.862 hectáreas, una superficie equivalente a dos veces la Ciudad de Buenos Aires.
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Greenpeace detectó que, en los primeros seis meses del año, en las provincias de Santiago del Estero, Salta, Formosa y Chaco se desmontaron 40.862 hectáreas, una superficie equivalente a dos veces la Ciudad de Buenos Aires.
Un informe de Greenpeace reveló que entre enero y junio de 2026 desaparecieron 40.862 hectáreas de bosques nativos en Santiago del Estero, Salta, Formosa y Chaco. La organización denunció que los desmontes ilegales continúan y reclamó sanciones penales para frenar la destrucción de los ecosistemas.
La organización ambientalista Greenpeace alertó sobre el avance de la deforestación en el norte argentino al informar que, durante los primeros seis meses de 2026, se desmontaron 40.862 hectáreas de bosques nativos en las provincias de Santiago del Estero, Salta, Formosa y Chaco, una superficie equivalente a dos veces la Ciudad de Buenos Aires.
El relevamiento fue realizado mediante la comparación de imágenes satelitales y refleja que Santiago del Estero continúa siendo la provincia con mayor pérdida de bosques, seguida por Salta, Formosa y Chaco.
De acuerdo con el informe, entre enero y junio de este año se registraron:
Santiago del Estero: 20.727 hectáreas deforestadas.
Salta: 11.960 hectáreas.
Formosa: 4.375 hectáreas.
Chaco: 3.800 hectáreas.
Preocupación por el avance de los desmontes
El coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace, Hernán Giardini, advirtió que la situación es especialmente grave en Salta, donde, según señaló, la deforestación se duplicó respecto del mismo período del año pasado.Referencia geográfica
“Santiago del Estero sigue siendo la provincia con más desmontes, mientras que Salta duplicó la deforestación respecto al mismo período del año pasado. Aún más grave, el gobierno de Sáenz está por autorizar muchos más desmontes”, sostuvo.
Reclaman penas más severas
Desde Greenpeace afirmaron que las sanciones económicas actuales no logran frenar los desmontes ilegales.
“Las multas económicas no están frenando los desmontes ilegales. Los empresarios agropecuarios las incluyen como parte de sus costos de producción y, cuando son elevadas, recurren a la Justicia para evitar pagarlas”, cuestionó Giardini.Instituciones gubernamentales
La organización también criticó la falta de controles por parte de algunos gobiernos provinciales, la flexibilización de normativas ambientales y el recorte de fondos nacionales destinados a la conservación de los bosques nativos.
Un compromiso ambiental que sigue lejos
Greenpeace recordó que Argentina asumió en la Cumbre Climática de Glasgow 2021 el compromiso internacional de alcanzar la Deforestación Cero para 2030. Sin embargo, advirtió que los actuales niveles de pérdida de bosques ponen en duda el cumplimiento de esa meta.
Para la organización, la deforestación tiene consecuencias que trascienden el daño ambiental.
“La deforestación es un ecocidio que provoca desaparición de especies, cambio climático, inundaciones, sequías, desertificación, enfermedades, desalojos de comunidades indígenas y campesinas, además de la pérdida de alimentos, medicinas y maderas. Debemos acabar con la impunidad, prohibiendo y penalizando la destrucción de nuestros bosques”, concluyó Giardini.
El informe vuelve a poner el foco sobre la situación de los bosques nativos del norte argentino y reaviva el debate sobre la necesidad de fortalecer los controles ambientales y las políticas de conservación para frenar el avance de la deforestación.


