Cultura

CHACO: El Instituto De Cultura Despide A Mario Caparra, Poeta Y Trabajador De La Cultura Chaqueña

Durante más de dos décadas, Caparra hizo de la escritura, la formación y la gestión distintas formas de una misma tarea: generar espacios para que la palabra circule y se encuentre con otros.

Su partida atraviesa a una extensa comunidad de escritores, artistas, alumnos, lectores y trabajadores de la cultura que compartieron con él talleres, libros, escenarios, proyectos y conversaciones a lo largo de más de veinte años.

Caparra nació en Chaco en 1982 y desde muy joven construyó una voz singular dentro de la poesía contemporánea del Nordeste, atravesada por el humor, la experimentación, el juego con el lenguaje y una búsqueda permanente de nuevas formas de decir.

Fue uno de los fundadores, junto a Luis Argañarás y Tony Zalazar, del taller y editorial Ananga Ranga, espacio significativo para la renovación de la escena literaria chaqueña de comienzos de los 2000. Con Zalazar publicó Poemas de Tractores (2002) y Dios TV (2004). Luego llegaron Último tango en parir (2006), junto a Mario Quinteros; Sobras Completas (2009), con Ñasaindy; y Morir no es para cualquiera (2020), publicado por Literatura Tropical.

En 2010 escribió junto a Roberto Mateo y Marina Coronel Arquitextos. Herramientas creativas para la producción literaria, editado por el Instituto de Cultura del Chaco. Su obra formó parte de antologías locales y nacionales y estuvo presente en espacios como el Festival Internacional de Poesía de la Fundación El Libro y la Antología Federal de Poesía del Consejo Federal de Inversiones.

A lo largo de su trayectoria recibió, entre otros reconocimientos, el Premio Nacional de Poesía del Centro Cultural Ricardo Carpani, el Premio Provincial de Poesía Alfredo Veiravé y el Premio Municipal Resistencia Poética.

Como trabajador del Instituto de Cultura del Chaco desempeñó distintas funciones a lo largo de los años. Integró el Departamento de Letras, formó parte del equipo del Centro Cultural Alternativo (CECUAL) y actualmente se desempeñaba en el Departamento de Marketing Cultural.

En CECUAL, durante los últimos años estuvo al frente de PaLabrar, un espacio dedicado a la escritura, la lectura y la creación colectiva.

Durante más de dos décadas sostuvo una presencia activa en la escena cultural independiente regional, dictando talleres y seminarios, coordinando espacios literarios, presentando libros y produciendo espectáculos poético-musicales. También integró proyectos colectivos como Waykhuli, desde donde acompañó y difundió el trabajo de escritores y artistas de la región.

 Una vida alrededor de la palabra

Los libros, premios y proyectos permiten reconstruir una trayectoria. Pero no alcanzan, por sí solos, para contar lo que deja una persona.

Quienes compartieron con Mario el trabajo, la amistad y los años recordarán también su humor ácido y su carcajada franca, las conversaciones alrededor de un buen vino y su exquisito gusto por la música local y latinoamericana. Había en él una sensibilidad especial para escuchar: una canción, un poema, una historia y también a quienes tenía cerca.

Su corazón estuvo siempre próximo a la música: a los golpes de percusión que tanto disfrutaba, a las canciones de esta parte del mundo y al tango, que habitaba esa nostalgia tan profundamente suya. Hoy, en contraste, su silencio se hace sentir con la fuerza de un eco.

El Instituto de Cultura del Chaco acompaña con profundo afecto a su familia, sus seres queridos, amigos y a toda la comunidad cultural ante esta dolorosa pérdida. Y despide a Mario como lo que fue durante tantos años para esta institución y para quienes compartieron camino con él: un poeta, un trabajador de la cultura y un compañero.

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