La diputada provincial Analía Flores fundamentó su abstención durante el tratamiento del proyecto de reiterancia y advirtió que una problemática tan compleja como la inseguridad no puede reducirse únicamente al endurecimiento de las condiciones para disponer la prisión preventiva.
“Frente a un problema tan serio como la inseguridad, nuestra responsabilidad es dar respuestas reales y no simplificar una problemática profundamente compleja”, sostuvo Flores durante su intervención en el recinto.
La legisladora dejó en claro que su posición no implica desconocer el reclamo de las víctimas ni la demanda social por mayor seguridad. “Nadie sostiene que quien delinque no deba responder por sus actos. Las víctimas y sus familias tienen derecho a reclamar respuestas, una Justicia eficiente y un Estado que actúe. Pero nuestra obligación como legisladores también es preguntarnos si las leyes que aprobamos realmente van a solucionar aquello que prometemos solucionar”, señaló.
Uno de los principales cuestionamientos de Flores estuvo dirigido al tratamiento legislativo de la iniciativa. Según explicó, durante el trabajo en comisión fueron solicitadas nueve opiniones a distintos organismos y especialistas, pero al momento del debate solamente se habían recibido cuatro respuestas.
“Quienes respondieron sostienen que no es este proyecto el que vendrá a resolver lo que se pretende resolver. Simplificar lo complejo también es una decisión política”, afirmó.
En ese sentido, Flores mencionó especialmente las observaciones realizadas por el Comité Provincial para la Prevención de la Tortura y sostuvo que las advertencias sobre la iniciativa no responden únicamente a posiciones partidarias, sino que también provienen de organismos del propio Estado.
“No podemos hacer un circo cuando estamos hablando de personas”
Flores planteó además la necesidad de ampliar la discusión sobre seguridad y preguntó cuáles serán las políticas públicas destinadas a intervenir antes de que el delito ocurra.
“La inseguridad no empieza ni termina en una prisión preventiva. Tenemos que discutir qué estamos haciendo en educación, trabajo, vivienda, salud mental, consumos problemáticos y generación de oportunidades, especialmente para nuestros jóvenes”, expresó.
La diputada sostuvo que una política de seguridad integral debe contemplar simultáneamente a quienes son víctimas de delitos, a sus familias y las condiciones sociales que atraviesan muchas de las personas que ingresan al sistema penal.
“No podemos permitirnos ningún circo cuando de personas se trata. No podemos fomentar discursos que pretendan volver a entender la Justicia como sometimiento, martirio o suplicio”, remarcó.
Finalmente, Flores defendió su abstención como una decisión política frente a un proyecto que, a su entender, no brinda una respuesta integral al problema.
“Cuando nos sentamos en nuestras bancas estamos tomando decisiones que influyen en la vida de cada ciudadano y en el conjunto de la sociedad. No podemos legislar con agenda mediática. Tenemos que legislar con responsabilidad y con la conciencia de las consecuencias de nuestras decisiones”, concluyó.


