Con una beca de la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la UNNE, Sandro Leonardo López, junto a investigadores del Laboratorio de Biología de los Artrópodos de la FaCENA, realizaron el primer estudio sobre estos arácnidos.
El Chaco Seco es una región que se extiende por la mitad occidental de las provincias de Formosa y Chaco, el este de Salta, casi toda la provincia de Santiago del Estero, el norte de Santa Fe y Córdoba, y sectores de Catamarca, La Rioja y San Luis. Sobre ese territorio, un 22% de la superficie cubierta por bosques, arbustales, sabanas y pastizales -unas 25,8 millones de hectáreas- fue modificado, principalmente por el avance de la agricultura.
Ese proceso motivó que distintos grupos de investigación se interesaran en conocer de qué manera la pérdida de superficie boscosa afecta a los animales que viven allí, entre ellos los artrópodos, un grupo que incluye a insectos, arañas y otros animales con el cuerpo dividido en segmentos y patas articuladas. Dentro de ese grupo se encuentran los pseudoescorpiones, objeto de estudio de este trabajo.
Los pseudoescorpiones son arácnidos de entre 1 y 7 milímetros de largo, similares a un escorpión pero sin cola. Viven en todos los ambientes terrestres y suelen encontrarse en lugares poco visibles, como la hojarasca acumulada sobre el suelo, grietas entre rocas, debajo de piedras y bajo la corteza de árboles vivos o troncos en descomposición.
El licenciado en Ciencias Biológicas Sandro Leonardo López, llevó adelante un trabajo de investigación en el marco de una beca otorgada por la Secretaría General de Ciencia y Técnica de esa universidad.
El estudio se titula “Ensambles de Pseudoscorpiones (Arachnida) en diferentes microhábitats del Chaco Seco argentino” y fue dirigido por los doctores Gilberto Ávalos y Helga Cecilia Achitte Schmutzler, docentes e investigadores del Laboratorio de Biología de los Artrópodos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura (FaCENA) de la UNNE.
Distintos estudios sobre biodiversidad, conservación y recuperación de ambientes recurren a este grupo de animales porque la cantidad de especies presentes y su número de individuos cambian cuando se modifica la estructura del ambiente y las condiciones de humedad y temperatura del lugar.
En la Argentina, los trabajos sobre el modo de vida de estos animales todavía son escasos. Se sabe que una de las especies, Neochelanops michaelseni, sirve como indicador de alteraciones en los bosques, pero hasta este trabajo no existía ningún estudio sobre el tema en la región del Chaco Seco.
Campaña de muestreo. López pudo determinar qué pseudoescorpiones habitan el Chaco Seco en cuatro tipos de ambientes: suelo, hojarasca, corteza de árboles y pastizales. Este objetivo se cumplió a través de una primera campaña de muestreo, que permitió recorrer los cuatro microhábitats mencionados.
Por otra parte, se propuso armar un listado de las especies de pseudoescorpiones presentes en el Chaco Seco, comparar la cantidad y variedad de ejemplares hallados en cada uno de los cuatro microhábitats, y evaluar si cada especie tiene preferencia por un ambiente determinado.
El primero de esos objetivos se cumplió de forma preliminar: se calculó cuántas especies y cuántos ejemplares hay, con un total de 26 pseudoescorpiones registrados, agrupados en 4 familias, 5 géneros y al menos 4 especies. También se avanzó, en la comparación entre microhábitats, donde se hallaron diferencias entre bosque y pastizal en la cantidad y variedad de ejemplares. Todavía resta realizar los análisis estadísticos que permitan precisar esos resultados y completar el tercer objetivo, referido a la preferencia de cada especie por un ambiente en particular.
Recolección y laboratorio. El plan de trabajo tuvo una etapa de campo y otra de laboratorio. La recolección de ejemplares se realizó en noviembre de 2024 en la provincia del Chaco, en tres sectores de pastizal y tres de bosque. En cada uno de esos sectores se marcó un área de 200 por 50 metros, dentro de la cual se definieron 5 puntos de muestreo.
Para recolectar ejemplares se usaron distintas técnicas según el ambiente. En los pastizales se utilizó una aspiradora especial para insectos, conocida como G-vac, y también se los buscó y capturó a mano. En los bosques se recurrió a trampas Winkler, que separan a los animales de la hojarasca mediante un proceso de secado progresivo; a embudos de Berlese, que usan una fuente de calor y luz para hacer que los animales presentes en una muestra de suelo se desplacen hacia abajo y caigan en un recipiente de recolección; a la búsqueda manual bajo la corteza de los árboles; y al golpeteo de las ramas para que los animales caigan sobre una tela extendida debajo.
Ya en el laboratorio, los ejemplares recolectados se conservaron en tubos con alcohol al 70%. El material fue trasladado al Laboratorio de Biología de los Artrópodos de la FaCENA, donde se identificó a qué familia, género y especie pertenecía cada animal. Para eso se observaron los ejemplares bajo microscopio y se compararon sus características con guías de identificación paso a paso y con las descripciones de especies publicadas en el Catálogo Mundial de Pseudoscorpiones.
Variedades encontradas. Los resultados preliminares del estudio sobre la cantidad y variedad de pseudoescorpiones del Chaco Seco argentino se presentaron en la XXX Reunión de Comunicaciones Científicas y Tecnológicas, edición 2025, de la UNNE, a través de un resumen y un póster.
En total se registraron 26 ejemplares. De ellos, 25 se encontraron en los sectores de bosque y 1 en pastizal. Dentro de los microhábitats, la hojarasca (14 ejemplares) y la corteza de los árboles (9 ejemplares) fueron los lugares donde se hallaron más animales. En cuanto a la variedad de especies, se identificaron 4 familias, 5 géneros y 4 especies, y la familia Chernetidae fue la que reunió más géneros y más ejemplares.
A partir de estos números, el trabajo señala que los bosques, y en particular la hojarasca, reúnen las condiciones que este grupo de animales necesita para vivir en el Chaco Seco, un resultado que coincide con lo hallado en otros estudios sobre el tema.
En este estudio preliminar, el ambiente con más ejemplares fue el bosque, y dentro de él, la hojarasca. Este dato coincide con otros trabajos que también encontraron más pseudoescorpiones en bosques que en pastizales y en turberas.
Según explican los investigadores, la hojarasca de los bosques retiene humedad con mayor facilidad que otros ambientes, lo que genera condiciones que varían menos a lo largo del tiempo. Además, en ese microhábitat conviven más artrópodos y otros invertebrados que descomponen la materia orgánica. Estas dos características, señalan, coinciden con lo observado durante el trabajo de campo.
El estudio preliminar permitió registrar una cantidad y variedad considerable de pseudoescorpiones en el Chaco Seco, sobre todo en la hojarasca de los bosques. Se trata del primer registro de este grupo de animales en la región, por lo que aporta datos que hasta ahora no existían sobre estos arácnidos en esa zona.
El licenciado López junto a los directores coincidieron en dejar planteada la necesidad de continuar la investigación para ampliar y profundizar el conocimiento sobre los pseudoescorpiones del noreste argentino.


