La propuesta busca generar un momento de encuentro en la fe, aun a la distancia, para pedir fortaleza, consuelo y protección para quienes atraviesan esta difícil situación.
Desde la parroquia también se invita a transformar la oración en gestos concretos de solidaridad y ayuda hacia quienes más lo necesitan.
La convocatoria está abierta a toda la comunidad. Cada día, a las 20, la invitación es hacer una pausa y rezar juntos por las familias afectadas, para que no les falte la esperanza, el acompañamiento y la ayuda necesaria para salir adelante.


