La acción comenzó con una denuncia realizada por una vecina a través del chatbot Alerta Verder. Allí, la mujer advirtió que el animal llevaba varios días deambulando por la ciudad sin que ninguna persona apareciese para hacerse responsable de su cuidado.
El juzgado designó como depositaria a una joven comprometida con la protección animal, quien asumió su cuidado y lo trasladó a una quinta cercana a la localidad en la que permanece bajo tratamiento y supervisión.
Haertel comentó: “esto pone de relieve la importancia de Alerta Verde como herramienta de participación ciudadana y justicia de proximidad, porque permite canalizar denuncias y brindar respuestas judiciales oportunas ante situaciones de riesgo y maltrato animal”.


